Servicios móviles de pésima calidad

0

¿Cuántas veces al día no puedes completar una llamada desde o hacia un celular teniendo que volver a marcar? ¿Cuántas veces al día se te interrumpe la llamada una vez que ya habías establecido una conversación con tu interlocutor? ¿Cuántas veces al día escuchas con interferencia la voz de la persona con la quien hablas? ¿Cuántas veces al día tienes que volver a llamar por cualquiera de las razones anteriores con el consecuente segundo o tercer cobro por parte de la compañía? Seguramente la respuesta a todas las preguntas es varias veces.

Si esta situación la agregamos de manera mensual ó anual los costos incurridos por parte de los usuarios son altísimos, medidos éstos en tiempo y dinero. Para nadie es extraño que la calidad de los celulares en México sea pésima. Se caen llamadas, no se completan, hay interferencias, las zonas de cobertura son reducidas. Y por si esto fuera poco, el servicio es de los más caros del mundo como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) señala en cada publicación que hace referente a los mercados de telecomunicaciones internacionales. Conclusión: los mexicanos tenemos un servicio móvil malo y caro.

Hay dos razones principales por las que la calidad de los celulares sea tan mala: 1) Alta concentración en el mercado por falta de competencia; y 2) Carencia de una regulación apropiada. Cada una de estas dos razones está interrelacionada con la otra. Explico cada una. La primera es que un solo operador (Telcel) concentra el 70 por ciento del mercado móvil. Los otros tres operadores (Telefónica, Iusacell, Nextel) se dividen el 30 por ciento restante. Esta radiografía provoca que no exista un mercado competitivo en México y que por ende los concesionarios se esfuercen poco por brindar un mejor servicio a sus usuarios. Cuando la estructura de mercado es casi monopólica la calidad del servicio por lo general se demerita.

La segunda razón, la falta de una regulación adecuada, se debe a que el marco legal es insuficiente y las autoridades, principalmente el órgano regulador, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), no puede ejecutar una regulación que propicie condiciones de competencia en el mercado porque no tiene todas las herramientas para hacerlo. A la fecha, más de un año después de la reforma constitucional, no hay ley secundaria de telecomunicaciones.

Ya vimos que por la falta de ley y la inseguridad jurídica que esto provoca para cualquier inversionista, el Ifetel decidió recorrer el calendario para la licitación de dos cadenas nacionales de televisión. Ya urge la ley de telecomunicaciones y radiodifusión. Además de las dos cadenas de TV, los usuarios también pedimos una mejor calidad de los celulares. Es desesperante la situación. Para lo que pagamos merecemos mejores servicios móviles.

garciarequena@yahoo.com.mx

Compartir.

Acerca del Autor

Author Image