Televisión digital terrestre en México: Diagnóstico general, metas y compromisos a 4 años de su implementación

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ALFONSO HERNÁNDEZ MAYA

 

a.- Antecedentes.

 

Hace apenas pocos años – a diferencia de la introducción de la digitalización en servicios de telecomunicaciones –, en nuestro país se empezó a analizar el tema de la televisión y la radio digital terrestre, es decir, el de la digitalización de la radiodifusión.

 

En tratándose del servicio de radiodifusión televisiva, fue el 2 de julio de 2004 cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se adopta el estándar tecnológico de televisión digital terrestre y se establece la política para la transición a la televisión digital terrestre en México.

 

Por lo que respecta a la radiodifusión sonora (radio), el pasado 14 de mayo de 2008 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación, los Lineamientos para la transición a la radio digital terrestre (RDT), de las estaciones de radiodifusión sonora ubicadas dentro de la zona de 320 kilómetros de la frontera norte de México, en los cuales se adoptó para aquélla parte del país el estándar tecnológico In Band On Channel (IBOC por sus siglas en inglés). 

 

En el presente estudio nos ocuparemos únicamente del tema de la Televisión Digital Terrestre, por sus siglas comúnmente conocida como TDT.

 

De manera general se puede decir que la TDT emplea un sistema digital de transmisión, que a diferencia del sistema analógico, sus dimensiones en tiempo y amplitud no son continuas, es decir, que la señal toma valores fijos los cuales se basan en un sistema binario, lo que significa que la señal va a quedar convertida en una combinación de ceros y unos. De ahí su nombre de digital, por los dígitos que son empleados.

 

Desde el punto de vista regulatorio, la TDT puede ser definida como una nueva tecnología que comprende la codificación de señales, el multiplexeo de las mismas y otros datos, así como la codificación final, modulación y transmisión por medio del espectro radioeléctrico atribuido al servicio de radiodifusión televisiva.[1]

 

Hay que recordar que la señal se tiene que transformar de analógica a digital, lo cual se hace mediante un proceso que técnicamente resulta muy complejo y que no es materia del presente estudio. No obstante lo anterior, de manera general se puede decir que la conversión analógica – digital sigue cuatro pasos básicos:

 

a.- Muestreo.-  que consiste como su nombre lo dice, en tomar muestras de manera constante de la amplitud de la onda de la señal analógica. El número de muestras que se toman por segundo, consiste en la frecuencia de muestreo.

 

b.- Retención.- una vez que son tomadas las amplitudes de onda de la señal analógica por medio del muestreo, en la retención se detienen de manera temporal por medio de un circuito dichos muestreos, con la finalidad de determinar su nivel, es decir, cuantificarlo.

 

c.- Cuantificación.- durante esta etapa se mide el nivel de voltaje de cada una de las muestras y se asigna un valor a cada señal cuantificada. A partir de esta etapa, la señal analógica ya se transforma en señal digital. 

 

d.- Codificación.- finalmente en la codificación se traducen cada uno de los valores obtenidos de la señal cuantificada, y se transforman a un código binario.

Una de las principales ventajas en la transmisión de señales digitales, particularmente en lo que respecta a la TDT, es que la calidad de la imagen es notoriamente superior a la de una transmisión analógica. Además de lo anterior, las transmisiones digitales tienen las siguientes ventajas: permiten contar con sistemas de detección y corrección de errores que se utilizan cuando la señal llega al receptor; facilitan el procesamiento de la señal; y, se hace más eficiente el uso del espectro radioeléctrico al poder reducir el ancho de banda empleado con la señala analógica, entre otros.

En todo caso habrá que precisar que las transmisiones digitales de acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) tienen diferentes niveles de calidad, dentro de los cuales se pueden distinguir tres generalmente reconocidos: calidad de alta definición (HDTV por sus siglas en ingles), calidad mejorada (EDTV por sus siglas en ingles), y calidad estándar (SDTV por sus siglas en ingles). En éste último caso, aún siendo una calidad inferior a la HDTV o EDTV, su diferencia frente a las transmisiones analógicas es considerable.

Atento a lo anterior, las ventajas tanto para los concesionarios o permisionarios de estaciones de radiodifusión televisiva, como para el gobierno en su función de máximo rector de los recursos del Estado son notorios y evidentes, sin dejar de lado, los amplios beneficios para los ciudadanos que pueden recibir una señal de mucho mejor calidad.

Finalmente habrá que considerar como asignatura pendiente el tema de la convergencia, tomando en consideración que al emplearse la misma plataforma digital por diferentes sistemas (radiodifusión, telecomunicaciones, informática), existirá un mismo lenguaje, y por ende, se traducirá en la posibilidad de emplear diferentes medios de acceso o recepción.

 

b. Regulación.

 

Como ya se señalaba en el apartado anterior, el 2 de julio de 2004 nuestro país dio paso a la entrada de la Televisión Digital Terrestre al publicarse el Acuerdo por el que se adopta el estándar tecnológico de televisión digital terrestre y se establece la política para la transición a la televisión digital terrestre en México. Para efectos del presente estudio llamaremos al acuerdo simplemente como Política de TDT.

 

La Política de TDT se basó en el Programa de Desarrollo del Sector Comunicaciones y Transportes 2001 – 2006, en el cual se estableció la necesidad de promover la introducción de las tecnologías digitales de radiodifusión, la incorporación de nuevos servicios y favorecer la convergencia con las telecomunicaciones.

 

En aquél entonces, el Comité Consultivo de Tecnologías Digitales para la Radiodifusión (el Comité) analizó con base en información documental y experimental, las ventajas y desventajas de los tres estándares de televisión digital disponibles en ese momento en todo el mundo: (i) ATSC (Advanced Television System Comitee), implementado años atrás por el país vecino del norte; (ii) DVB-T, implementado en la mayoría de los países europeos; y (iii) ISDB, basado en un modelo de desarrollo japonés, siendo hasta el año 2000 los únicos estándares reconocidos de manera formal por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).[2]

 

De acuerdo a los estudios realizados por el Comité, se desprendió que el mejor estándar que convenía a nuestro país era el ATSC, entre otras razones porque podía tener transmisiones confiables en alta definición (HD) dentro del ancho de banda de 6 Mhz que hoy en día es con el que opera cada canal de televisión analógico. De igual forma, los costos en su implementación resultaban más convenientes que los otros dos sistemas, así como una mejor disponibilidad de aparatos receptores a menores precios para los consumidores, y, la posibilidad de que las señales generadas en nuestro país – particularmente en la frontera con Estados Unidos –, pudieran ser captadas en otros países con las ventajas comerciales que ello implica.

 

Habrá que precisar en todo caso desde este momento, que quizá la característica más importante de la Política de TDT consiste en su flexibilidad. La misma deriva de su posibilidad de revisión gradual en el corto, mediano y largo plazo, de acuerdo al seguimiento de líneas de acción de igual forma revisables en estos tres espacios de temporalidad.

 

Como se analizaba en el apartado anterior, una de las principales ventajas que trae aparejada la digitalización consiste en el máximo aprovechamiento del  ancho de banda del canal analógico, en el entendido de que una vez digitalizada la señal, puede transmitirse dentro del ancho de banda de 6 Mhz la siguiente combinación de señales: (i) hasta dos señales digitales con calidad HDTV; (ii) hasta tres canales digitales con calidad EDTV; y (iii) hasta seis canales con calidad SDTV. De igual forma puede haber algunas combinaciones entre ellos de la siguiente forma: (i) un canal en calidad HDTV y hasta tres canales en calidad SDTV; o, (ii) un canal en calidad EDTV y hasta cuatro canales en calidad SDTV.[3]

 

En la Política de TDT se estableció la necesidad de asignar de manera temporal un canal adicional para aquéllos concesionarios o permisionarios que desearán iniciar transmisiones en formato digital. Al respecto vale la pena mencionar que en el caso de los tres estándares que hoy en día pueden operar en todo el mundo, en todos se requiere la asignación de un canal adicional, habida cuenta de que las transmisiones analógicas no pueden interrumpirse de manera intempestiva, sino que requieren de un proceso gradual de migración hacia las transmisiones digitales. En todo caso, conforme a la Política de TDT, es necesario que las transmisiones del canal digital, sean idénticas a las del canal analógico.

 

La implementación de la Política de TDT en nuestro país siguió un camino gradual. En este sentido, en el Acuerdo se estableció un calendario dividido en cuatro periodos, de tal suerte que se tuvieran metas mínimas para la introducción de la TDT en todo el territorio nacional de acuerdo con el número de habitantes por población. De la misma forma, se dividió a la intensidad de las transmisiones en dos momentos diferentes: presencia y replica digital. En el primer caso, el concesionario o permisionario debe de cubrir al menos el 20% del área de servicio. En el segundo caso, en la replica digital, es necesario cubrir cuando menos el 90% del área de servicio.

 

 

 

SEIS PERIODOS

 

Presencia

20%

 

Replica Digital

90%

 

Primer Periodo

(Julio 2004 a Diciembre de 2006)

 

 

Al menos dos señales de concesiones en las poblaciones de: México, D.F., Monterrey, N.L, Guadalajara, Jal., Tijuana, B.C., Mexicalli, B.C., Cd. Juárez, Chih., Nuevo Laredo, Tamps, Matamoros, Tamps y Reynosa, Tamps

 

 

No hay.

 

Segundo Periodo

(Enero de 2007 a Diciembre de 2009

 

Concesiones en zonas de cobertura de un millón y medio de habitantes en adelante.

 

Todas las poblaciones del primer periodo.

 

 

Tercer Periodo

(Enero de 2010 a diciembre de 2012)

 

Concesiones en zonas de cobertura de un millón de habitantes en adelante.

 

Permisos en zonas de cobertura de un millón y medio de habitantes en adelante.

 

 

Todas las poblaciones del segundo periodo.

 

 

Cuarto Periodo

(Enero de 2013 a diciembre de 2015)

 

Concesiones en zonas de cobertura de quinientos mil habitantes en adelante.

 

Permisos en zonas de cobertura de un millón de habitantes en adelante.

 

 

Todas las poblaciones del tercer periodo.

 

Quinto Periodo

(Enero de 2016 a Diciembre 2018)

 

 

Concesiones en zonas de cobertura de ciento cincuenta mil habitantes en adelante.

 

Permisos en zonas de cobertura de quinientos mil habitantes en adelante.

 

Todas las poblaciones del cuarto periodo.

 

Sexto Periodo

(Enero de 2019 a diciembre de 2021)

 

 

No hay.

 

Todos los canales analógicos, en todas las zonas de cobertura servidas por la televisión analógica.

 

 

 

La Comisión publica en su portal de Internet las poblaciones a las que les corresponde contar con presencia o replica digital según corresponda. Los concesionarios y permisionarios que deseen adherirse a la Política de TDT, deberán solicitar el refrendo de su título con la finalidad de que en éste se incluya una condición relativa a tecnologías digitales. En un momento diferente, y una vez presentado el calendario de instalación del concesionario o permisionario, se procederá a la asignación temporal de un canal digital.

 

Como ya se hacía mención, una de las principales características de la Política de TDT es su flexibilidad, la cual se traduce en la posibilidad de revisar su funcionalidad por parte del Comité Consultivo de Tecnologías Digitales. En este sentido, de acuerdo con la Política, a partir del mes de abril del año pasado el Comité ha venido emitiendo informes anuales que dan cuenta del avance en la implementación de la TDT en nuestro país.

 

Al día de hoy, de acuerdo con la publicación de la Tabla de Canales Adicionales asignados a la TDT en el portal de la Comisión, existen 37 canales digitales asignados a concesionarios en las poblaciones de: México, D.F., Guadalajara, Jal., Monterrey, N.L., Tijuana, B.C., Cd. Juárez, Chih., Mexicali, B.C., Reynosa, Tamps, Matamoros, Tamps, y Nuevo Laredo, Tamps.

 

De igual forma, la Comisión ha publicado en la dirección electrónicahttp://www.cofetel.gob.mx/work/sites/Cofetel_2008/resources/LocalContent/4143/2/trans_canales_digi130106.pdf, los canales que pueden ser susceptibles de asignarse para operar como pares digitales, teniendo al día de hoy 233 canales publicados para poblaciones con más de quinientos mil habitantes; 158 canales publicados para poblaciones con más de ciento cincuenta mil habitantes; y 387 canales publicados para poblaciones con menos de cincuenta mil habitantes.

 

Finalmente habrá que considerar que la Política de TDT, aun siendo flexible por los mecanismos de revisión que establece, también prevé sanciones para aquellos concesionarios o permisionarios que no cumplan con sus obligaciones. En este sentido, para el concesionario o permisionario que durante el periodo de vigencia de su concesión o permiso según corresponda, no dé cumplimiento a los compromisos establecidos en la Política en tres ocasiones, la Secretaría iniciará el procedimiento de revocación respectivo. En el mismo supuesto se encontrará el concesionario o permisionario que preste servicios de telecomunicaciones, sin contar con la autorización respectiva.

 

 

c.- Contexto internacional.

 

Se ha mencionado hasta ahora que a nivel mundial son tres los estándares de TDT reconocidos: el Advanced Television System Comitee (ATSC) empleado en nuestro país, Canadá y los Estados Unidos; el Digital Video Broadcasting Terrestrial (DVB-T) implementado en la mayoría de los países de Europa; y,  elIntegrated Services Digital Broadcasting Terrestrial (ISDB-T), desarrollado por el Japón, y ahora empleado por algunos países de nuestro continente.

 

Nuestro país adoptó el sistema ATSC por las ventajas que se han referido en el presente documento, sin dejar de lado que por su posición geográfica, se tuvo una importante influencia del país del norte para adoptar el mismo.

 

En el caso de los Estados Unidos de Norteamérica, su proceso inició hace ya más de una década. Lo importante a destacar en aquél país, es que ha tomado una serie de medidas para poder conseguir que a partir del 17 de febrero de 2009 se puedan suprimir las transmisiones analógicas en todo el país, para transmitir únicamente en formato digital. En nuestro país, se prevé que esto sucede hasta el año 2021.

 

Como ejemplo de las medidas tomadas por aquél país, podemos mencionar que en el mes de marzo del año 2007, todos los televisores que se pusieran a la venta en el mercado debían de incluir un sintonizador digital. La medida es extensiva para todos aquéllos productos que se pretenda importar de otros países. Otro ejemplo se da en el caso de las personas que no puedan adquirir un nuevo equipo receptor, para lo cual la Federal Communications Comission está llevando a cabo una campaña para que los ciudadanos puedan adquirir un decodificador que permita recibir las señales digitales, transformarlas a señales analógicas, y transmitirlas en los televisores analógicos.

 

En particular, el Congreso de Estados Unidos adoptó un programa de Cupones, que permite a cada hogar de aquel país, poder obtener hasta dos cupones con valor de 40 dólares cada uno, los cuales podrán ser canjeados hasta por dos decodificadores. Cabe aclarar que en caso de tener algún servicio de televisión restringida, no es necesario contar con algún decodificador o televisor digital.

 

Al igual que en México, en Argentina desde el año de 1998 se eligió el estándar ATSC. No obstante lo anterior, al día de hoy todavía no existen operaciones regulares con ese sistema, por lo que a la fecha se encuentra en estudio la posibilidad de continuar con el mismo estándar, o migrar hacia alguno de los otros dos modelos existentes.

 

En los casos de Chile, Venezuela y Perú, desde hace varios años se vienen realizando pruebas experimentales por parte de los gobiernos y de la industria, para poder determinar el estándar que resulte más benéfico para todos. Se espera que a más tardar a finales de este año se pueda tener un estándar adoptado en definitiva para dichos países.

 

En el caso de Ecuador, se ha anunciado recientemente, que durante el mes de septiembre de 2008 se llevarán a cabo las primeras pruebas de transmisión de televisión digital como parte de un proceso que llevará a la adopción de un nuevo sistema que sustituirá a la era analógica. Las prácticas se llevan a cabo fundamentalmente con el formato japonés, que a principios de 2008 fue implementado por Brasil.

 

Colombia adoptó, por conducto de la Comisión Nacional de Televisión, el pasado 28 de agosto de 2008 el sistema europeo (DVB-T). Su última etapa está programada para el año 2019, no obstante que el próximo año apenas iniciarán de manera formal su implementación.

 

De igual forma, en el caso de Uruguay se aprobó en el mes de agosto del año pasado un decreto mediante el cual se opta por el estándar europeo (DVB-T), sin que a la fecha se tenga todavía definida su implementación formal, y la fecha final de su adopción en todo el país.

 

En la mayoría de los países europeos el inicio de transmisiones digitales fue poco antes del año 2000. En casi todos se ha adoptado el estándar DVB-T, y en algunos casos, como en España, desde este año ya no hay transmisiones en algunas provincias en sistema analógico. Tal es el caso de la provincia de Soria, la cual dejó de transmitir en formato analógico a partir del 23 de julio de 2008. No obstante lo anterior, la fecha límite que adoptó la Unión Europea para la instrumentación total del sistema digital, fue para el año 2012 en todos los países.

 

 IMAGEN

 

 

 

d. Retos y obligaciones.

 

Si bien en el caso de México se tiene previsto un mecanismo gradual de adopción de la TDT, con la finalidad de tener concluido el proceso de migración digital para el año 2021, no puede dejarse de lado la necesidad de adoptar medidas que permitan la consecución de las metas establecidas en la Política de TDT.

 

Para lo anterior, en primer lugar es imperativo que se revisen de manera puntual los avances en los periodos de adopción de la TDT conforme a la Política. Para ello resulta necesario que los concesionarios, y en un segundo momento los permisionarios, puedan asumir de manera cabal los compromisos establecidos en la misma, fortaleciendo la retroalimentación con el Comité Consultivo de Tecnologías Digitales, no únicamente en los momentos y tiempos que por disposición de la Política se establecen para sesionar, sino en cualquier momento en el que se requiera de alguna revisión puntual.  

 

En segundo lugar, es conveniente que desde este momento se empiecen a analizar mecanismos como los adoptados en algunos otros países para poder limitar en el mediano plazo la fabricación e importación de equipos analógicos, o para empezar a estructurar un programa de subsidios sobre decodificadores, de suerte tal que los consumidores no se vean obligados a adquirir un televisor digital, los cuales al día de hoy para nuestro país todavía se traducen en un alto costo.

 

En términos económicos, en la Política de TDT se estableció en uno de sus considerandos, la previsión para que los recursos económicos con que cuentan las estaciones de televisión analógica, sean los que soporten los costos operativos, financieros y de programación de las eventuales estaciones digitales, con lo cual desde el punto de vista normativo el Estado no previó ningún tipo de apoyo financiero que no fuera el generado de manera particular por cada concesionario.

 

Desde este punto de vista, el primer problema al cual se enfrenta la Política de TDT, desde un punto de vista equitativo en su implementación, consiste en la problemática que representará para los permisionarios, en el costeo y financiación de un proyecto digital, tomando en consideración que la  naturaleza de este tipo de estaciones de acuerdo con la Ley Federal de Radio y Televisión, es sin fines de lucro y por ende no reciben recursos adicionales a los inherentes a su simple operación.[4]

 

No obstante que en la Política de TDT no se establecen esquemas de financiamiento o de subsidios directos por parte del Estado, si se prevé de manera expresa en su considerando Segundo como uno de sus objetivos, el generar condiciones para que los receptores y decodificadores de televisión digital sean cada vez más accesibles para los consumidores, situación con la cual resulta conveniente empezar a analizar alguno de los esquemas planteados.   

 

No hay que olvidar que en la Política de TDT se coloca a la sociedad como su piedra angular y eje rector. De esta forma, en la Política se establece la necesidad de impulsar la interacción entre el Gobierno y los actores involucrados, entre los que destacan: concesionarios y permisionarios de estaciones de televisión, concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones, promotores del estándar, fabricantes de equipos, productores de contenidos e instituciones educativas.

 

Otro reto importante lo constituye la convergencia de servicios. El 20 de agosto de 2007 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el engrose de la acción de inconstitucionalidad resuelta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y mediante el cual se invalidaron entre otros, los artículos 28 y 28-A de la Ley Federal de Radio y Televisión. En dichos artículos se establecía la posibilidad para que los concesionarios de radiodifusión, pudieran prestar servicios adicionales de telecomunicaciones a cambio de una contraprestación. Al día de hoy la Política de TDT aún considera ésta posibilidad, sien embargo, resulta necesario que una norma de mayor jerarquía a la de la propia Política, pueda prever esa posibilidad. Entre tanto, existirá un desfase tecnológico de nuestro país, frente a aquéllos que han logrado asociar diferentes plataformas tecnológicas en un mismo contexto regulatorio.

 

Finalmente y a manera de cita alusiva al presente estudio podemos resaltar que:“en resumen, la digitalización no desmaterializa el espacio. No sustituye la realidad por el espacio virtual. Pero si acelera y facilita el trasvase de la riqueza y la creación de la riqueza en todas partes, no sólo a escala del gran circulo, sino hacia abajo, hasta el nivel local.”[5]

 

En este sentido, habrá que considerar a la digitalización como el todo de un proceso que, representa un avance de un país frente a otros; representa una oportunidad de desarrollo para cada sociedad; representa la necesidad de brindar más y mejores recursos de conocimiento para sus habitantes, pero sobre todo, representa un reto para todos los actores involucrados en su desarrollo. 



[1] Inciso 2, del artículo Segundo, del Acuerdo por el que se adopta el estándar tecnológico de televisión digital terrestre y se establece la política para la transición a la televisión digital terrestre en México, publicado en el DOF el 2 de julio de 2004.

[2] El 10 de febrero de 2000, el Sector de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), aprobó la recomendación número UIT-R-BR-1306, en la cual se reconoce la viabilidad de de los tres estándares de TDT existentes en aquél entonces, con la finalidad de que los países miembros pudieran adoptar el estándar que mejor satisficiera sus necesidades.

[4] De acuerdo con el artículo 13 de la Ley Federal de Radio y Televisión, las estaciones de radio y televisión podrán ser comerciales, oficiales, culturales, de experimentación, escuelas radiofónicas o de cualquier otra índole. Únicamente en las comerciales se requiere concesión. En todos los demás casos se otorga un permiso.

[5] Toeffler, Alvin y Heidi; La revolución de la riqueza; Ed. Debate; 1ª ed.; p. 112; 2006; México.

 

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