Ímpetu Económico / Sobre el rescate de la banda de 2.5 GHz

0

Gerardo Flores
El Economista

En la experiencia reciente, no hay recomendación alguna por parte de la UIT para que los 190 MHz que componen esta banda sean acaparados por un jugador.

Ahora toca a la SCT realizar una licitación abierta y transparente para evitar especulaciones ante la sociedad.

Después del sorpresivo anuncio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) con respecto al inicio del procedimiento para el rescate de la banda de frecuencias en el rango de 2,500-2,690 MHz, comúnmente conocida en los medios como la banda de 2.5 GHz, pudimos observar diversas reacciones, como es natural con cualquier decisión que adopte una autoridad.

En primer lugar, están los que quizá un poco desinformados de lo que realmente ha venido ocurriendo sobre esta banda en otros países lamentaron la decisión de SCT porque MVS, la empresa con mas títulos de concesión en esta banda a lo largo del país, había propuesto desarrollar un proyecto de banda ancha conforme a las recomendaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Con todo respeto para quienes utilizaron este argumento para cuestionar la decisión de la SCT sobre el rescate de la banda, tal expresión es un verdadero disparate.

No hay recomendación alguna de la UIT para que los 190 MHz que en total componen esta banda sean acaparados por un solo jugador. De hecho, como aquí indiqué ya más de una vez, en realidad lo que la UIT ha recomendado es una canalización tal (la forma en que se estructuran las frecuencias dentro del rango 2,500-2,690 MHz) que permite acomodar entre cuatro y cinco operadores.

También resulta lamentable que haya funcionarios dentro del órgano regulador que quieran desmarcarse de la decisión adoptada por la SCT, como diciendo “a mí ni me vean, yo no fui”, cuando su responsabilidad institucional los obligaría a por lo menos proporcionar información al público sobre las decisiones que han venido adoptando muchos países en este tema. Cumplir con esa tarea evitaría tanta especulación entre analistas y opinadores.

El papel del órgano regulador no sólo reside en adoptar resoluciones, también en aportar al público la mayor cantidad de información posible sobre temas centrales en la agenda regulatoria, incluso sobre temas respecto de los cuales no tiene la decisión final.

De hecho, lo más sano para el sector con relación al procedimiento de rescate de la banda de 2.5 GHz anunciado por la SCT es que sea un procedimiento abierto, en el que no sólo aporten pruebas o alegatos los concesionarios involucrados, sino que aquellos miembros de la sociedad que consideren que pueden aportar elementos importantes en la discusión de este tema lo puedan hacer, por ejemplo, argumentando por qué es mejor para la competencia en nuestro país y para el bienestar de los mexicanos que las frecuencias en cuestión se rescaten de manera total y se liciten desde luego bajo criterios estrictos de promoción de la competencia, así como también seguramente habrá quienes disfrazados de expertos en temas de competencia opinen lo contrario. Esto es un procedimiento muy común en los países que se caracterizan por ser casos de mejoras prácticas internacionales.

En suma, felicidades a la SCT por el paso que ha decidido dar. No obstante, es menester proponerle que evite entrar en lo que han identificado sus propios funcionarios como un espacio para negociar con los concesionarios involucrados la posibilidad de quedarse con parte del espectro que hoy tienen en concesión. Hacerlo bajo un procedimiento cerrado a la sociedad puede terminar por producir resultados no óptimos desde el punto de vista social.

Con lo anterior lo que quiero decir es que este caso es el pretexto perfecto para la autoridad para llevar a cabo un procedimiento abierto, tal como lo hacen los países que hoy nos llevan gran ventaja en la forma en la que adoptan sus decisiones regulatorias.

Hacerlo así produce el antídoto perfecto para evitar que se dispersen con éxito opiniones surgidas de la emoción, pero no basadas en la mejor información. Hacerlo así anula o inhibe la especulación, deporte que aún encuentra muy a menudo terreno fértil en nuestro país, ahí está el ejemplo del candidato presidencial que, basado en especulaciones, pretende llevar al país nuevamente a un extremo.

Compartir.

Acerca del Autor

Author Image