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La competencia según el IFT

El martes de la semana pasada, varios periódicos de circulación nacional reportaron por la tarde declaraciones hechas por el comisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), declaraciones que podrían considerarse polémicas, mismas que hizo en un evento organizado por el órgano regulador de los sectores telecomunicaciones y radiodifusión ese día denominado “Retos en la competencia de las telecomunicaciones y radiodifusión 2016”. Las declaraciones del comisionado presidente del IFT, según lo reportaron distintos medios, consistieron en afirmar que “el market share no determina competencia en sector telecom”. De hecho, de acuerdo con lo reportado por esos medios, el funcionario habría comentado que son las reducciones en precios, lo que demuestra que sí hay competencia en el sector, más que la forma en que se mueven las participaciones de mercado.

Por ejemplo, una nota de Claudia Juárez en este mismo medio, citaba al mismo comisionado afirmando lo siguiente: “El funcionario dijo que habla mejor del éxito o fracaso de la reforma, los precios, la calidad, la oferta y la forma de competir de los mercados”.

A mí en lo particular estas declaraciones sobre lo que según sí refleja el estado de la competencia me llamaron la atención. Me llamaron la atención porque es una indicación de que al órgano regulador más que observar cómo se modifica la estructura del mercado, mediante una redistribución de participaciones de mercado, lo que en realidad le interesa son indicadores como los precios y la calidad, por ejemplo. En los mercados en los que todos sabemos que hay condiciones de competencia plena y que se comportan así, desde luego que el movimiento de los precios y las variaciones en la calidad suministrada son un buen indicador de que se está frente a un escenario de mayor competencia. Sin embargo, en mercados donde está ampliamente reconocido que, dejados a la libre interacción de la dinámica de esos mercados por sus características no habrá condiciones de competencia efectiva, resulta peligroso o polémico afirmar que importa más cómo se mueven los precios o la calidad, que las participaciones de mercado en sí mismas.

Hay que recordar que por sus características, por sus condiciones de costos, el sector telecomunicaciones es uno de esos mercados, uno de esos mercados que funcionan de manera imperfecta, es decir, donde la institución del mercado no funciona plenamente, por lo que se requiere de otra institución para buscar que ese mercado funcione “como si” existiera competencia plena. Esa institución son los órganos reguladores como el IFT.

Un buen órgano regulador es el que entiende o tiene claro que el sector telecomunicaciones es como un paciente que padece una enfermedad crónica, que bien vigilado o monitoreado y con los remedios adecuados, no resentirá la enfermedad o no padecerá los estragos que esta ocasiona si uno se descuida.

Ahora bien, si la reflexión del comisionado presidente del IFT fuera válida, habría que esperar que las nuevas medidas asimétricas por la regulación de preponderancia a las que se sujetaría América Móvil a partir del 2017, serían iguales o más laxas que las vigentes. Si resultan más fuertes, significará que lo que declaró el comisionado presidente del IFT fue un simple resbalón. Espero que sea lo último.

El IFT debe tener cuidado y entender plenamente cuál es la dinámica de los movimientos de los precios. Porque hay reducciones de precios que no obedecen a una dinámica virtuosa de competencia, sino que podrían estar explicadas por estrategias de precios tendientes a provocar la salida del mercado de un jugador o que buscan desalentar la entrada al mercado, lo que puede significar problemas de competencia futuros. Por eso es muy importante también cuidar un mejor balance en las participaciones de mercado, sobre todo cuando un solo agente tiene entre 60 y 70% del mercado.

*El autor es senador de la República.

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