Ícono del sitio IDET

Si se acaba el mundo, yo me voy a Marte

Si se acaba el mundo, yo me voy a Marte

2022.03.14

Vía La Lista

La serie de eventos que vivimos es una abierta invitación a mejor largarse de la Tierra, pero ¿a dónde?

Pandemia, guerras, muertes salvajes en eventos deportivos, asaltos en cualquier circunstancia y horario, líderes mentirosos y deshonestos y una madre Tierra harta de tanta estupidez humana. Una abierta invitación a mejor largarse de aquí, pero ¿a dónde?

Por más loco que parezca, Marte se convirtió en una opción para genios como Elon Musk, quien ante la incredulidad de la NASA y astrofísicos como Neil deGrasse Tyson y Lord Martin Rees –que consideran que la idea de transportar a millones de terrestres es simplemente irreal– planea que para el 2050 podríamos tener ya construidas ciudades en el cuarto planeta de nuestro sistema solar.

Los pioneros saldrían el 2025 y tendrían como único requisito el prepararse para morir. Pero si todo sale bien, la humanidad se convertiría en una raza interplanetaria con un sistema de transporte con cohetes reusables, que lograría un tráfico espacial de mil naves en órbita con 100 pasajeros cada una.

Musk planea que el viaje de 225.3 millones de kilómetros y de un año de duración no sea tedioso. Las naves estarían habilitadas con amenidades como restaurantes, películas, actividades en gravedad cero, entre muchas otras para hacer de la jornada un lugar placentero y ameno.

Por el momento, el proyecto solo vive en la mente genial de Elon Musk, quien considera que para lograrlo necesitará apoyo económico de visionarios organismos públicos y empresas privadas. La NASA ni niega ni afirma la viabilidad del proyecto, y solamente ha ofrecido sus capacidades técnicas, en el entendido que con la tecnología actual este sueño es prácticamente imposible de ser materializado.

De inicio, la falta de atmósfera y un ecosistema no apto para humanos no permitirá una vida de largo plazo en Marte, sin embargo, el despacho neoyorkino de arquitectos SpaceFactory ofrece a los aventureros una casa impresa en 3D en forma de huevo que será construida por robots con una aleación de rocas marcianas y polímeros vegetales, que por su origen resistirían las condiciones ambientales y ahorrarán la transportación de materiales desde la tierra. Interesante, ¿no?

A esta casa la denominaron Marsha e integrará elementos de edificios inteligentes que le permitan utilizar la luz solar como fuente de energía y calor, al tiempo que recreará las condiciones atmosféricas de la tierra en un hábitat totalmente futurista y propio de ciencia ficción.

Si estás interesado debes aprovechar el tiempo que queda entre hoy y el 2050 para ahorrar alrededor de 200 mil dólares para el boleto redondo, si es que tuvieras nostalgia de regresar a la Tierra.

La tecnología avanza dramáticamente cada segundo. Tal vez hoy las ideas “locas” de Elon Musk puedan ser solo criticadas, pero lo cierto es que normalmente las cumple.

¿Te gustaría ir a dar un paseo?

Salir de la versión móvil