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Preocupaciones en EU por el TLCAN

Esta ronda se da en el contexto de incertidumbre que han generado las propuestas absurdas que ha puesto sobre la mesa el equipo negociador de los EU.

2017-11-21

El viernes pasado inició en la Ciudad de México la quinta ronda de negociaciones del proceso de modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Esta ronda se da en el contexto de incertidumbre que han generado algunas de las propuestas absurdas que ha puesto sobre la mesa el equipo negociador de los Estados Unidos. En mi colaboración del pasado 31 de octubre me referí a esas propuestas.

Ha trascendido la aparente frustración de miembros del equipo de negociación de la USTR, la representación comercial de los Estados Unidos a cargo de las negociaciones, frustración que estaría motivada por el hecho de que esas propuestas no han tenido receptividad por parte de sus contrapartes de México y Canadá. Ahora bien, los planteamientos hechos por EU en la ronda anterior en Washington, no sólo han generado desconcierto en las contrapartes de México y Canadá, sino también en un amplio segmento del sector empresarial de los EU y en el propio Congreso de ese país. Tanto empresarios como legisladores estadounidenses han empezado a ser más vocales respecto a los temores que les provoca la posición intransigente de la USTR, particularmente por el riesgo que puede significar para la economía americana por una eventual terminación del TLCAN, ante una reiterada posición de México y Canadá de no aceptar las propuestas antiintuitivas de la USTR.

Por ejemplo, 72 congresistas que representan distritos de 23 estados diferentes, tanto republicanos como demócratas, enviaron una carta al representante comercial de los EU, Robert Lighthizer, en la que le manifiestan su preocupación por la propuesta de reglas de origen que para el comercio automotriz en la región de Norteamérica pretende la USTR. En dicha carta, los legisladores se refieren a la importancia que la industria automotriz tiene para la economía de los EU en materia de producción, de comercio, de contribución al PIB de esa nación y en materia de empleos. En este último rubro, los congresistas le recuerdan a Lighthizer que 7 millones de empleos dependen de la industria automotriz, bajo el contexto que funciona hoy en día como resultado de las propias reglas establecidas originalmente en el TLCAN.

Por otro lado, la American Chamber of Commerce, la Cámara de Comercio de ese país, el gremio empresarial más importante de los EU, subió el viernes pasado a su portal de Internet un análisis sobre los estados de la Unión Americana que serían más afectados ante una eventual salida de EU del TLCAN. En dicho análisis presentan las posibles consecuencias para 12 estados. Por ejemplo, identifican que el estado que sufriría efectos más adversos en términos de los empleos afectados ante una eventual salida del TLCAN sería Michigan, entidad para la que dicho estudio señala que hay 366,000 empleos en riesgo. En general, se trata de estados en los que en el 2016 resultó victorioso Donald Trump, por lo que resultaría paradójico que una necedad de Trump para dar por terminado el TLCAN termine por impactar negativamente a esos estados que le dieron la victoria el año pasado. Esperemos que este tipo de análisis sirvan para que la Casa Blanca revise con mayor seriedad sus pretensiones respecto al TLCAN.

LAMENTABLE NOTICIA

El domingo nos conmocionó la noticia sobre el acto criminal que terminó con la vida de Adolfo Lagos, director general de Izzi. Mis condolencias para su familia, amigos y colaboradores.

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