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De cara al apagón analógico en Tijuana

Ernesto Piedras

El Economista

Dice el proverbio popular que no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza. En lo concerniente a la Televisión Digital Terrestre (TDT), el mes de mayo marca el momento en el que los hogares de Tijuana bajarán el interruptor de la televisión analógica, convirtiéndose así en la primera ciudad del país en contar con televisión abierta digital. Pese a las innumerables bondades que la televisión digital ofrece, la experiencia internacional muestra que no existe una fórmula que garantice el éxito de la transición hacia la TDT, pues se trata de un proceso complejo en el que la totalidad de los hogares que actualmente acceden al servicio de TV abierta deben contar con un receptor de señales digitales. En países como España y Estados Unidos, donde el proceso fue meticulosamente planeado por el regulador, el apagón fue pospuesto en un par de ocasiones debido a la lenta adquisición de decodificadores. Para remediar tal situación, el gobierno debió intervenir otorgan do subsidios que facilitaron la compra de estos aparatos. En otros países, donde el apagón está programado, los gobiernos han implementado diversas salvaguardas: en Brasil, por ejemplo, desde hace algunos años el gobierno limitó la comercialización de televisores analógicos; en Argentina se ha avanzado con la esuperscriptrega de decodificadores. En el caso de México, la transición hacía la TDT se ha venido anunciando desde el 2004. De acuerdo con el cronograma planteado, y varias veces modificado, Tijuana sería la primera ciudad en realizar el apagón analógico en el 2013 y, posteriormente, diversas ciudades del país se sumarían en un apagón escalonado que culminará el 31 de noviembre del 2015. Es preciso mencionar que fueron nulas las acciones emprendidas por la anterior administración encaminadas a informar a la población sobre este cambio así como por incrementar la penetración de receptores digitales. En este sentido, no fue sino hacia finales del 2012 cuando, ante la inminencia del apagón, se puso en marcha un programa piloto en Tijuana para instalar gratuitamente decodificadores o antenas en los hogares de bajos recursos que dependen exclusivamente de las señales abiertas de televisión. Tras la culminación del programa, la Cofetel anunció que la penetración de TDT en Tijuana pasó de 3.4% en mayo del 2012 a 93.08% en mayo del 2013. Si bien la cifra antes mencionada resulta alentadora, no existe plena certeza de que la penetración efectiva de decodificadores en Tijuana corresponda con la anunciada por el regulador. Llama la atención que la empresa encargada de repartir los aparatos decodificadores declaró que se excluyeron algunas zonas de bajos ingresos donde la población ameritaba recibir decodificadores. Asimismo, diversos conglomerados de televidentes tramitan amparos encaminados a la postergación del apagón analógico, pues argumentan no haber recibido un decodificador o desconocer su funcionamiento. Ante lo inquietante de la situación, vale la pena cuestionarse si Tijuana cuenta con las condiciones propicias para realizar satisfactoriamente, dentro de 18 días, el apagón analógico. Que se trate de una prueba piloto no representa una excusa para poner en juego la provisión de un servicio tan importante como es la TV abierta; sobre todo en la víspera de los comicios locales de Baja California, momento en que la población requiere, más que nunca, mantenerse informada del acontecer político de su entidad.

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