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Privacidad lesionada

Rodrigo Pérez Alonso/ Excélsior

 “No puedo permitir que el gobierno de Estados Unidos destruya la intimidad, la libertad de internet y de las libertades fundamentales de las personas alrededor del mundo con el equipo de vigilancia masiva que están construyendo en secreto. Edward Snowden

Los teléfonos celulares, las tablets y las computadoras te mantienen comunicado en forma móvil, conectado a las redes sociales, al correo y a las más recientes noticias. Procesan información personal y profesional de sus usuarios que van desde una búsqueda en internet hasta edición de contenidos multimedia.

Todos transmiten información en internet. Los usuarios alimentamos a estos dispositivos con información personal o profesional, pública o privada, que almacenan y/o transmiten por internet.

Así, cuando envío un correo electrónico a mi doctor con información de algún padecimiento o fotografías privadas a un familiar, estoy usando mi dispositivo para llegar a su dispositivo, bajo la expectativa de que dicha comunicación es privada y personal, a menos de que la haga pública. Es este mismo concepto de privacidad la que ha regido a las comunicaciones humanas desde la sistematización de las correspondencias personales, la invención de las comunicaciones electrónicas y las comunicaciones digitales; desde el telégrafo, el correo escrito y los correos electrónicos, las comunicaciones se envían de un usuario a otro con la expectativa de que son privadas.

Por ello sellamos con saliva los sobres que enviamos a otras personas, enviamos correos a unas direcciones determinadas de correo electrónico y mandamos mensajes privados en redes sociales. En una sociedad democrática y abierta, este precepto de privacidad protege a los ciudadanos de intervenciones indebidas del gobierno o de otras personas. Así, de acuerdo con las Constituciones de países como Estados Unidos y México, es ilegal abrir correspondencia privada.

Sin embargo, en las últimas semanas nos hemos enterado de las más recientes develaciones de información clasificada por parte de Edward Snowden, analista externo de la mayor agencia de espionaje de EU –la NSA– han puesto en duda estos conceptos de privacidad. Sus documentos han revelado el nivel y detalle de espionaje de figuras políticas y ciudadanos de decenas de países considerados aliados de Estados Unidos, violando preceptos no sólo de privacidad sino confiabilidad de las comunicaciones privadas.

Todo ello llevará a la más grande transformación del concepto de privacidad y la confiabilidad de las comunicaciones. Las ideas de privacidad de los últimos años han resultado en leyes especializadas en contra de la violación de este precepto. Con estas develaciones, se derrumban los preceptos de privacidad de estas leyes, sobre todo a raíz de la facilidad con la que los gobiernos pueden vigilar a sus ciudadanos y a personas extranjeras.

Se sabía ya que países como China, donde no existen las libertades y los conceptos de privacidad que existen en países con culturas democráticas como EU, se controlan todos los movimientos de sus ciudadanos en la red. Sin embargo, la privacidad –como lo revelan los documentos de Snowden– son una libertad cada vez más cara para los ciudadanos.

Twitter: @rperezalonso

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