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¿Y los medios públicos?

Javier Tejado

Reforma

Van dos meses desde que llegó la nueva Administración federal, encabezada por el Presidente Enrique Peña Nieto, y los medios públicos del Gobierno federal no acaban por dar color. En la pasada Administración del Presidente Calderón no existió una política coherente para los medios públicos. De hecho, el Canal 11 -del Instituto Politécnico Nacional- y el Canal 22 -de Conaculta si bien recibieron fuertes cantidades de recursos, no pudieron consolidar una misión de medios públicos del Estado mexicano. Por un lado, mal trataron de imitar a la TV privada (Televisa, TV Azteca, Milenio e Imagen), pero, por el otro, sí lograron obtener cierta independencia editorial del Gobierno federal. También, en los últimos años de la Administración calderonista y bajo la supervisión de, Alejandro Poiré la Secretaría de Gobernación se autoasignó canales de televisión. Con lo que se dio decenas de estaciones de TV, con las que conformó el Organismo Promótor de Medios Audiovisuales (OPMA), cuando estas debieron de haber sido entregadas directamente al 11 y al 22 para ampliar su cobertura nacional. A la par de que el arquitecto de la estrategia de los medios públicos federales, Fernando Sariñana, renunció intempestivamente a los proyectos encomendados. La situación bajo la nueva Administración parece que no será mucho mejor que la calderonista. Al contrario, parece que todo apunta a una regresión. En los canales 11 y 22, si bien ya hay nuevos directores nombrados, Enriqueta Cabrera y Raúl Cremoux, respectivamente, los cambios en materia informativa dejan ya mucho de qué hablar. Tal parece que la pluralidad en los contenidos se viene agotando y que persiste la idea de convertirlos en medios al servicio del gobierno en turno. Incluso asignando coberturas permanentes y afines a funcionarios amigos. Por lo que respecta al Instituto Mexicano de la Radio (IMER), sus micrófonos siguen aún siendo plurales, pero no ha sido ratificada la aún directora, ni tampoco ha sido nombrado su reemplazo. En Radio Educación la situación es idéntica. Por lo que respecta a Notimex, si bien su director tiene un periodo fijo y transexenal, enfrenta una crisis, dado que durante los últimos años la Secretaría de Hacienda no ha definido cómo procesar los pasivos de muchas contrataciones irregulares, particularmente de corresponsales en el extranjero, lo que tiene a la agencia de información del Estado mexicano enfrentando un enorme reto presupuestal y apenas semanas de viabilidad operativa. Así, las cosas no pintan bien para los medios públicos federales. Y esta falta de definiciones desde luego vendrá acompañada por un despilfarro millonario de recursos públicos. ¡Tan sólo para este 2013 entre el IMER, Radio Educación, el OPMA, Canal 22 y Canal 11 tienen un presupuesto asignado de $1,282,228,667.00! Pero si desde el Ejecutivo y particularmente desde la Secretaría de Educación Pública no se han dedicado a asegurar que estos medios operen con visión de Estado, el Congreso anda en las mismas. Ni un solo partido político tiene en su agenda legislativa a los medios públicos. Tal parece que en el nuevo Estado mexicano se pueden gastar más de mil 200 millones de pesos y nadie se preocupará por el uso y destino de los mismos. Regresamos, quizás, al México de la abundancia. Incluso, para la entrega de nuevas estaciones de TV y de radio -en manos de la Comisión Federal de Telecomunicaciones nadie se ha preguntado si faltan estaciones para que los Canales 11 y 22 o el IMER tengan cobertura en las principales plazas del País a efecto de tener cobertura nacional y hacer un contrapeso, siempre sano, a la radiodifusión privada. Es el esquema que con éxito han adoptado otros países con sus medios púbicos como la PBS en Estados Unidos, BBC en el Reino Unido, RAI en Italia o la RTVE en España. Así que habrá que estar pendientes de qué uso se les da a la radio y a la TV federales. Esperemos que desde la Secretaría de Educación, dependencia que los sectoriza, se aseguren de que, como en cualquier régimen democrático, sean estos parte central de un sistema de información con visión de Estado. Por cierto, llama la atención que en http://raulcremoux.mx/biografia el nuevo director del Canal 22 presente información que ha generado, por decir lo menos, confusión. Presume haber ganado el Premio Nacional de periodismo en televisión en tres ocasiones (2004, 2005 y 2008), pero nadie recuerda y no hay registro en www.periodismo.org, que el Consejo Ciudadano le haya entregado premio alguno. Quizás haya recibido algún otro premio, pero no el Premio Nacional de Periodismo. Cualquier funcionario público, y más el responsable de la TV cultural, debería de cuidar lo que presume.

Es Director de Información de Televisa y fiindador del IDET. El texto no necesariamente representa las opiniones de las instituciones mencionadas.

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