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El cada vez más complicado entorno para México

2020.03.17

Los mercados bursátiles ayer respondieron con nerviosismo a una medida que pretendía enviar señales de calma, me refiero a la sorpresiva decisión de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, tomada fuera de calendario de reuniones y en domingo, mediante la que recortó nuevamente la tasa de interés para los fondos federales, de un rango de 1.00 -1.25% a 0.0 – 0.25%, es decir, estamos hablando de un recorte de un punto porcentual en la tasa de interés, recorte que además fue acompañado del anuncio de la compra en el corto plazo por parte de la Fed, de activos por un monto que suma 700,000 millones de dólares.

De acuerdo con las reacciones observadas ayer, todo indica que los inversionistas están situados en un escenario de nerviosismo, porque se percibe que los bancos centrales están adoptando medidas de gran calibre, demasiado pronto, sin tener una idea muy clara de qué le depara a la economía mundial el brote del Covid-19 para los próximos meses, con el riesgo de quedarse sin municiones para escenarios quizá más complicados que los que se han observado hasta ahora.

Por ejemplo, ayer durante el curso de la madrugada en México, pudimos conocer diversos datos que publicó la Oficina Nacional de Estadísticas de China sobre algunas variables específicas en los primeros dos meses del 2020. Por ejemplo, el índice de la producción industrial sufrió una caída de 13.5% anual, es decir, frente al periodo enero-febrero del 2019. La inversión fija bruta cayó 24.5% también en forma anual, mientras que las ventas minoristas cayeron en forma anual en 20.5 por ciento. Aunque en menor medida, el sector servicios también sufrió un deterioro importante, pues cayó 13 por ciento. Todos estos datos señalan no sólo a un muy mal primer trimestre del 2020 para la economía china, sino al que ya algunos estiman puede ser su peor desempeño económico desde 1976, el año en que murió Mao Zedong.

Esa prospectiva, que a su vez ha presionado fuertemente a los precios del crudo, ha contagiado  a todo el mundo. Por ejemplo, mientras que la Comisión Europea pronosticaba aún el pasado 13 de febrero que la zona euro crecería en el 2020 a una tasa anual de 1.2%, ahora hay diversos analistas que estiman que la zona euro caerá cerca de 1.0 por ciento. Lo mismo ocurre con la economía de Estados Unidos (EU) que al iniciar el 2020 se esperaba que creciera cerca de 2.0% en todo el año; sin embargo, Goldman Sachs dio a conocer ayer que ya estima una tasa de crecimiento del PIB de EU para el cierre del 2020 en apenas 0.4 por ciento.

Sectores como la aviación, cines, teatros o restaurantes empiezan a ver cómo sus ventas caen dramáticamente en EU. Sabemos que al caer la actividad en nuestro vecino del norte, México empezará a resentir el frenón, vía un menor ritmo de exportaciones, o incluso, caídas en el valor de las mismas. Ante la falta de solidez en las políticas económicas de la actual administración en nuestro país y la consecuente percepción de incertidumbre, así como el deterioro del entorno internacional, se estima con alta probabilidad que este año nuevamente caiga el PIB de México, según Barclays, hasta en  2.0% anual. Así, por la razón que sea, la 4T seguirá en deuda con los mexicanos, porque ni en el primer año ni en el segundo se habrá crecido, todo lo contrario.

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