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Modificaciones cosméticas en el Senado

Roberto García Requena

Ovaciones

Finalmente, en la madrugada del viernes pasado, la Cámara de Senadores aprobó con 18 modificaciones la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones. La esencia y naturaleza de la reforma se dejó prácticamente intacta a lo que los diputados ya habían aprobado semanas antes. En realidad no hubo cambios de fondo a lo que ya existía, salvo uno que sí vale la pena mencionar. Me refiero a la modificación hecha por los senadores para incluir la figura de la suspensión jurídica a actos emitidos por la recién creada Comisión Federal de Competencia Económica (CFCE) cuando se trate de sanciones o de la desincorporación de activos de las empresas. En ningún otro caso procede la suspensión.

Este cambio sí es de mayor envergadura dado que las empresas del sector tendrán un medio de defensa y podrán apelar por la suspensión cuando de estos dos casos se trate. Esta fue una petición expresa del Consejo Coordinador Empresarial que finalmente sí fue parcialmente escuchado en sus demandas. Aunque la alta litigiosidad que caracteriza a este sector y el abuso que algunas empresas han cometido de la figura del amparo, sigue preocupando que en otro tipo de resoluciones de la CFCE no proceda este medio de impugnación, ni tampoco sea válido para resoluciones del también recién creado Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel). Es estado de indefensión de las empresas seguramente afectará a la baja los niveles de inversión de las mismas.

Los demás cambios a la minuta en realidad fueron más cosméticos que otra cosa. No afectan de manera sustantiva el contenido de la reforma. Se relajan algunos requisitos para ser comisionado de la CFCE y del Ifetel, así como ciertos contrapesos que tendrán estos reguladores con el Congreso de la Unión. Pero nada más. dQué sigue? Bueno, pues ahora se tiene que regresar el dictamen a la Cámara de Diputados para que previsiblemente en el transcurso de esta semana sea aprobado. Posteriormente se tendrá que ir a los congresos locales (por ser reforma constitucional), y una vez que 17 congresos la aprueben, la reforma entrará en vigor.

Es cierto que esta reforma tiende a avanzar al sector al promover una mayor competencia en los mercados. Sin embargo, será fundamental el contenido de la ley secundaria. En este tema es donde estará el éxito o fracaso de la reforma en telecomunicaciones. Se tiene que trabajar en una ley que aterrice de manera precisa y objetiva lo mandatado en la Constitución Política. Una ley secundaria disfuncional echaría por la borda todo el esfuerzo legislativo alcanzado hasta ahora. La tarea no es menor y de ello depende la funcionalidad de la reforma. Así es que todavía falta mucho por legislar. Habrá que estar muy atentos a lo que está por venir.

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