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Banda Ancha Fija en Latinoamérica

vía El Heraldo.

En el caso de países centroamericanos, se observa una carencia de estrategia de conectividad.

La región latinoamericana se ha consolidado como una de las regiones más conectadas del mundo con más de una decena de países por encima de 50 por ciento de adopción de la Banda Ancha Fija (BAF) en hogares. La contratación del servicio en hogares se usa como un indicativo de los patrones de consumo y adopción de aplicaciones tecnológicas en la región. 

Al cuarto trimestre de 2021 (4T-2021), Latinoamérica registró una contabilidad agregada de poco mas de 100 millones de accesos al BAF, equivalente a un promedio de adopción del servicio de 54.9 por ciento entre los hogares de las naciones que integran la región.

Los países con mayores niveles de adopción de este servicio son: Uruguay (91 por ciento), Argentina (79 por ciento), Brasil (78 por ciento), Panamá (75 por ciento), México (69 por ciento), Costa Rica (69 por ciento), Chile (65 por ciento), Colombia (62 por ciento), Ecuador (60 por ciento) y Puerto Rico (58 por ciento), siendo los únicos países que superan el nivel promedio de acceso en la región.

En contraste, Perú (39 por ciento), Paraguay (38 por ciento), El Salvador (37 por ciento), Rep. Dominicana (31 por ciento), Bolivia (28 por ciento), Nicaragua (25 por ciento), Guatemala (21 por ciento) y Honduras (19 por ciento), se colocan en las últimas posiciones en términos de acceso a la conectividad a nivel regional. Los motivos de los bajos niveles se deben a barreras estructurales, como una orografía compleja y bajo poder adquisitivo promedio entre la población, circunstancias que limitan la adopción al servicio en esos países.

Estrategia de conectividad clara por parte de los gobiernos, generando la ausencia de planes de despliegue e inversión tecnológica.

Asimismo, en los países con menor adopción se registran condiciones de inseguridad económica y jurídica que impiden el enriquecimiento de oferta, como un ejercicio abundante de inversiones, mayor velocidad de descarga, mejor calidad del servicio, y/o diversificación de competidores. En estos países, la desigualdad económica es un obstáculo hacia la conectividad universal.

La provisión de servicios de conectividad como la BAF en condiciones óptimas para los consumidores debe ser un principio básico de cualquier política regulatoria o agenda pública sectorial. 

Consecuentemente, los países con el mayor déficit en conexiones fijas no pueden desaprovechar la coyuntura tecnológica y económica para, a través de conectividad, dar un salto en términos de crecimiento y desarrollo económicos. Lo anterior es importante, ya que el acceso a la conectividad de la BAF funge como un catalizador de la productividad, educación y acceso a alternativas de conocimiento, información y entretenimiento al alcance de los hogares.

POR GONZALO ROJON
GONZALO.ROJON@THECIU.COM
@GROJONG

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