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Televisa: consejeros independientes

Luego de que varios consejeros de Televisa recibieran una carta anónima a finales de abril, misma que refería supuestos malos manejos administrativos y hasta delitos de parte de sus directivos financieros, el grupo que capitanea Emilio Azcárraga reaccionó rápido. De inmediato puso en marcha los protocolos de la Securities and Exchange Commission (SEC) y de la Ley del Mercado de Valores. Aunque esto pudo haber sido algo exagerado, pues un anónimo no tiene, ni tuvo, mayor relevancia para las autoridades bursátiles de México y de Estados Unidos.

Parte clave de la respuesta corporativa fue el Comité de Auditoria y Prácticas Corporativas, conformado por consejeros independientes. Hablamos de personajes sin relación económica con el managementde Televisa que no hubieran puesto en riesgo su reputación y propios negocios.

Francisco Chevez, socio fundador del afamado despacho contable Chevez; Ruiz Zamarripa; José Luis Fernández, destacado miembro del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, y Alberto Javier Montiel, exdirector fiscal de Walmart y socio de Montiel Font Asociados, otra firma contable reconocida. Fueron ellos los que decidieron contratar como investigadores independientes al bufete Kramer & Levin y aprobaron que Televisa solicitara al despacho neoyorquino Wachtell Lipton la investigación. Este último está integrado por una mayoría de exfiscales federales estadunidenses.

Para dimensionar su calibre, apoyó tanto al Departamento de Justicia como a medios norteamericanos en las pesquisas en torno a la corrupción de la FIFA. Asimismo, participó Alix Partners, otro reconocidísimo despacho de contadores forenses que no sólo revisó y compulsó los estados contables y financieros de Televisa, sino que arqueó y auditó cientos de computadoras para asegurar que no se hubiera omitido información.

La auditoría examinó, según se pudo saber, más de un millón de documentos amén de entrevistas a varios directivos y exdirectivos de Televisa. La compañía de medios informó la semana pasada a los mercados que “quedaron desacreditadas cada una de las acusaciones de actos indebidos”.

Por lo que se pudo constatar, la información fue bien recibida por analistas, dado que en la conferencia telefónica del 6 de julio pasado el tema propició sólo una pregunta. Y es que, de hecho, en los dos meses que duró la investigación, la acción de Televisa no sólo no cayó, sino que creció en valor.

Lo que Televisa no ha dicho es que los resultados de los investigadores fueron aprobados por unanimidad tanto del Comité de Auditoría como del Comité en Pleno del Consejo de Administración, lo que deja ver un voto de confianza para Alfonso de Angoitia y Salvi Folch. A ambos, en todo caso, se les podría criticar, quizá, haber sobrerreaccionado. Pero una empresa que cotiza en los mercados de valores no puede correr esos riesgos y acabó saliendo bien librada, aunque el tema los mantuvo ocupados justo en una coyuntura importante. Nos referimos a la revisión de las preponderancias en televisión y telecomunicaciones del IFT, que llevaGabriel Contreras, misma que se cerró también hace un par de semanas.

TRAS ORO NEGRO

El viernes, los fondos acreedores de Oro Negro cruzaron llamadas con sus asesores financieros y legales para determinar la ruta a seguir ante el nuevo incumplimiento del grupo de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo White. El primero de julio debió pagar 54.5 millones de dólares, 46 de principal y 8.5 de intereses. En abril acordaron reestructurar una deuda de 925 millones de dólares. Aquí le conté que con el apoyo del despacho de Alonso Gaxiola convencieron abondholders de las series 2015 y 2019, de 175 y 750 millones de dólares, respectivamente, unificar en una nueva serie los papeles. El primero venció en diciembre pasado y el segundo en 2019. Todo se reprogramó para este último año. Se sabía que el acuerdo estaba prendido de alfileres y que el proveedor de Pemex fallaría.

RCB NO VOLÓ

Se supone que también el viernes era el límite del juez concursal de Oceanografía para determinar la veracidad del plan de financiamiento que presentó hace alrededor de un mes el fondo RCB Equities. Aquí le platiqué que tenía una carta de crédito del Bank Leumi de 76 millones de dólares para rescatar al también proveedor de Pemex. Se negoció bajo el convenio concursal aceptado hace un año y que ahora se está sustituyendo por otro que Felipe Consuelo Soto aprobó en mayo. Sinceramente no se ve que tal capitalización vuele, por lo cual dicho juez tendría que cancelar el primer convenio y retomar el segundo que ya tiene voto favorable de la mayoría de los acreedores. Este contempla una capitalización mucho menor.

RIPLEY IMPONE

Finalmente Liverpool, del desaparecido Max Michel, rescató las gestiones con la chilena Ripley. ¿Se acuerda que le platiqué desde finales de 2015 que los mexicanos estaban en tratos con la gente deMaxo Calderón? En febrero las gestiones se dieron por canceladas porque no llegaron a un acuerdo. Sin embargo, Liverpool replanteó totalmente la negociación y de aspirar al control con 50 del 53% que posee la familia Calderón pagando hasta mil 200 millones de dólares, tuvieron que conformarse con adquirir hasta 25.5%, la mayoría del mercado en una transacción de unos 350 millones de dólares. Por eso en parte el mercado está castigando la acción de la cadena que capitanea Graciano Guichard.

SCT POSTERGA

Algo raro ocurre en la licitación LA-009000982-E1-2016, para la adquisición de más de 31 mil equipos de cómputo al interior de la SCT, de Gerardo Ruiz Esparza. Resulta que el pasado viernes dicho proceso se declaró desierto y ahora será hasta mañana cuando todos esperen el tan ansiado anuncio. La realidad es que Cepra, de Joel Sánchez, es el principal interesado en tirarlo para mantener el control en el servicio que hoy presta a la dependencia. Por cierto, que nadie entendió las razones por las que se pospuso el proceso. Todo salió en lo oscurito.

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