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¿Qué hacer con Telecomunicaciones de Emcali? El dilema sigue vivo

La aprobación por parte del Concejo de Bogotá de vender la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, ETB, pone de nuevo sobre el escritorio el viejo proyecto de escindir el componente de telecomunicaciones de Emcali, Telco, y  darle sostenibilidad financiera a la empresa de servicios públicos de los caleños.
Pese a que Emcali y Telco  hicieron grandes inversiones para crear la plataforma de comunicaciones e instalar el cable submarino,  no logra sobreaguar ante los competidores privados.
El concejal Roberto Rodríguez y ex gerente interventor de Emcali recuerda que escindir el componente de telecomunicaciones fue el compromiso número uno de varios que  el Gobierno Nacional le puso al Municipio de Cali en 2013 para  levantar la larga intervención de 13 años a la empresa por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos y Domiciliarios.
Lapso durante el cual  esa unidad de negocios se debilitó ante la agresiva competencia de los operadores privados, que se devoraron el mercado.
“Pero del 2013 a la fecha, en vez de mejorar, la compañía   ha empeorado. En Telecomunicaciones  realizaron  un proyecto muy lesivo, el famoso cable submarino. Creó la plataforma de comunicaciones en 2005 como herramienta para que consiguiera nuevos clientes, ampliara sus mercados y generara ingresos, pero pasó el tiempo y no le invirtió recursos y hoy, para recuperar ese componente, se necesita mucha plata y  Emcali no la tiene”.
Para él, las cifras son claras: en el año 2000, el componente de Telecomunicaciones fue valorado en $2 billones; con la intervención  bajó a $1,2 billones en 2004, pese a que realizó  la plataforma y se actualizó en tecnología. En la  gerencia de Susana Correa se hizo una licitación y el valor se calculó en    $500.000 millones, pero las ofertas nunca pasaron de $350.000 millones. Y hoy se  estima que valdría unos $250.000 millones.
En su opinión, no es viable  invertir más dinero a sabiendas de que no va a mejorar la situación. “No se justifica invertirle $10.000 millones. El mercado de las telecomunicaciones es muy volátil, los otros operadores ya están asentados aquí, ya se tomaron la ciudad, cogieron ventaja, mientras  vemos cómo Telco se marchita. Si no se hace la escisión, va a jalar al resto de la compañía a la debacle financiera”, afirma.
El exgerente de Emcali Ramiro Tafur  concuerda en  que “se ha perdido un tiempo precioso en escindir el componente de Telecomunicaciones de Emcali y evitar que termine por arrastrar a los otros dos componentes y por ahí derecho, a toda la empresa”.
Para él es importantísimo buscar un socio estratégico o escindir  y admite que  luego de la devolución de Emcali, no se hizo ninguna acción ni hay dinero para invertirle, así  es difícil  recuperarla. “Se asocian o la separan”, acota.
Es más, cree que la escisión se debió haber hecho hace cuatro o cinco años. “Es  una decisión que tienen que tomar el Alcalde y el Concejo y políticamente no es fácil,  el sindicato y la gente se van a oponer, pero es la única salida, no veo otra; de lo contrario, puede arrastrar al resto de la empresa”, añade.
Tafur analiza que “si  una empresa grande y  con mucho poder como UNE,  la vendieron a Millicom, y ahora  ponen en venta ETB, que es tres o  cuatro veces el tamaño de Emcali, es  porque no  hay forma de competir con las multinacionales”. Si pasa con ETB, cuyo avalúo es  de más de $2 billones y el de Telco está  en  $300.000 millones, es porque “no hay más oportunidades”.
Carlos Alfonso Potes, ex gerente de Emcali hace  más de diez años,  dice que entonces se tomó la decisión política  de trabajar con los tres servicios (acueducto, energía y telecomunicaciones) en uno y la  decisión comercial de ofrecerlos  juntos, sin escindir componentes. “Pero esa fue una decisión política  del presidente de la República, avalada por el alcalde y el Concejo”, recordó.
La concejal Patricia Molina atribuye los ánimos de escisión de Telco a gobernantes y miembros de  corporaciones públicas que “son cooptados por multinacionales y empresarios que les hacen lobby para obtener el patrimonio que tanto nos ha costado”.
“El patrimonio de Emcali buscan desmembrarlo para negociar;  la unidad de telecomunicaciones viene en la mira de Claro y Movistar, porque ellos no tienen nada,  desde que entraron al mercado todos los competidores   transitan por la infraestructura pública nuestra, con el apoyo y normas que les regalan todo y amarran el desarrollo de nuestras empresas”, cuestiona.
 Para la concejal, es tan difícil para Emcali “tener que hacer mantenimiento de una infraestructura en la cual no invierten los que sí la usan. Ellos hacen una competencia desleal, trabajan a menor costo y no hacen las inversiones que a Emcali sí le toca hacer”.
Potes cita que cuando fue gerente  había 550.000 suscriptores y ahora se calcula que no son más de 200.000. Molina acepta  que se han venido perdiendo clientes de telefonía básica, algo natural después de estar trece años  en manos de la Superintendencia y en los cuales  “el componente de telecomunicaciones lo  dejaron congelado”.
Jorge Iván Vélez, presidente de Sitraemcali,  rechazó  la postura de la Superintendente de Servicios Públicos y Domiciliarios, Patricia Duque Cruz, quien según él, en su reciente visita a Cali planteó “escindir el componente de telecomunicaciones” y recordó que desde 2009 esa unidad ya no es de su competencia sino de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC.
Molina destaca que Telco representa el mayor porcentaje de activos de Emcali y  es dueña del 42 % de la ERT, lo que le permitiría una expansión al Valle del Cauca. “Emcali sí sirve, no es una chatarrería, tiene lo más importante en una empresa, que es la clientela cautiva de energía y acueducto, pero falta voluntad política para gestionarla y vincularla a Telecomunicaciones”, dice.
Sin embargo, Rodríguez advierte que escindir es una decisión política dura, porque el sindicato y los trabajadores  han estado muy reacios, al menos a  contemplarla. “Ellos ven más sencillo gastarse un presupuesto gigante y volver a actualizar toda la plataforma tecnológica, pero la compañía no tiene esos recursos y tiene otras necesidades más grandes, que sí producen rentabilidad”.
 Rodríguez insiste en que el tema hay que llevarlo al Concejo y tomar una decisión conjunta, “con la que les van a tirar tomates, pero  ¿qué se prefiere: que la intervengan y la liquiden o generar un plan de salvamento, así toque vender ese componente? Igual pasó con Emsirva, nos rasgamos las vestiduras con la liquidación y con los privados, nos dimos duro, pero hoy la basura se recoge normal y la ciudad está más limpia”.
Vélez sostiene que todo obedece a la política pública de la privatización de los servicios públicos domiciliarios y Tics en el país. “Ya se ha privatizado en generación, distribución y comercialización de energía, las telecomunicaciones y desde 2009, una exigencia de la superintendente Eva María Uribe para devolverla, era escindir el componente de telecomunicaciones”.
 Para el sindicato, se debe discutir es la deuda que se hizo “en el marco de la intervención, yo con yo (Ministerio de Hacienda y Superintendencia). Y buscar las responsabilidades de la Superintendencia en qué pasó con el fortalecimiento de las telecomunicaciones de Emcali, cuando otras empresas de ese tipo sí son rentables”.
Debe ser operador de servicios
Para Jorge Enrique Vélez, presidente de Sintraemcali, Telco tiene viabilidad, es una empresa con una de las mejores infraestructuras de Latinoamérica, una tecnología MGM que migra a la tecnología RMS (red multiservicios) que puede prestar todos los servicios convergentes en materia de telecomunicaciones de informática y telecomunicaciones.
En opinión de Vélez, Telco debe convertirse en un operador de servicios públicos para ciudades inteligentes.
Además, con las  acciones en Empresa Regional de Telecomunicaciones, ERT, debe realizar alianzas pública-pública, en este caso, para explotar el negocio de capacidad en  internet o banda ancha y la televisión por protocolo internet (IPTV). Incluso, reconoce que el  cable submarino, del que fueron críticos, permite avanzar en el negocio.
Dice que el sindicato ha propuesto que el alumbrado público sea inteligente, asociado con Telecomunicaciones y que Emcali se convierta en un operador móvil virtual de ciudades inteligentes,  “pero estas propuestas de los trabajadores no han sido tenidas en cuenta”.
“Emcali es viable y rentable, pero lo que produce es para pagar y prepagar deudas. Es justo discutir el convenio con la Superintendencia, que afecta el flujo de caja, porque la obliga a pagar durante 10 años 40 cuotas trimestrales. En  2016 vamos a pagar $186.000 millones, de los cuales $74.000 millones corresponden solo a intereses”, dice.
También propone obtener recursos del Plan Vive Digital Pacífico, a través del grupo de planeación y de gestión, para invertir en las obras que necesita el componente de Telecomunicaciones. “Pero como no existe un sistema de gestión de la gerencia y de la gerencia de telecomunicaciones, los recursos se van perdiendo y se los llevan otros departamentos, la mayoría, Antioquia”.
Condiciones
El Gobierno Nacional,  al levantar la intervención de Emcali por la Superintendencia de Servicios,  estableció unos lineamientos, compromisos que aceptó el Municipio, que son mejorar indicadores de gestión y la atención a usuarios, generar un gran proyecto de agua para  la ciudad y fijar  un código de buen gobierno.
Telco tiene   unos 670 trabajadores  y el concejal Rodríguez dice que es normal que se opongan a la venta porque  cada uno cuida su espacio, pero el llamado de atención es que puede llevar  a una debacle financiera a toda la empresa.
 El alcalde Maurice Armitage  y la gerente de Emcali, Cristina Arango, fijarán  su posición al respecto esta semana.

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