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LTE Avanzado y carrier aggregation

Esta semana he tenido el honor de reunirme con representantes de gobierno y de la empresa privada en Chile con el objetivo de ver cuáles son los avances que ha hecho este país en materia de telecomunicaciones y entender los desafíos aún por superar.

Entre los motivos que me llevaron a Santiago puedo mencionar el lanzamiento comercial hace apenas un par de meses de la primera red comercial de LTE Avanzado en América Latina utilizando carrier aggregation en las frecuencias de 700 MHz y 2600 MHz. ¿Qué es carrier aggregation? Es la capacidad de poder utilizar segmentos de espectro ubicados en frecuencias distintas como si fuese un bloque homogéneo de mayor tamaño y de esta forma poder procesar una mayor cantidad de tráfico.

En el caso chileno, las pruebas hechas antes del lanzamiento comercial de LTE Avanzado indicaban que esa red estaba ofreciendo velocidades pico de 250 Mbps. En otras palabras, la red móvil de Chile ofrece velocidades de conexión superiores al de más de 90% de las conexiones de banda ancha fija de la región, incluyendo muchos despliegues de fibra en cualquiera de los sabores disponibles de FTTx. El hecho de que Chile sea el primer mercado en lanzar LTE Avanzado para muchos no es sorpresa, ésta se observa más en aquellos mercados que reúnen muchas condiciones para su lanzamiento, aunque de forma inicial limitado a sectores específicos de grandes centros urbanos donde exista fibra óptica, necesaria para soportar las velocidades que, se espera, genere esta tecnología.

¿Quién reúne condiciones necesarias de infraestructura de fibra óptica para justificar el lanzamiento de LTE Avanzado en los próximos 12 a 18 meses? El candidato idóneo es Uruguay, país en donde más de la mitad de los hogares cuentan con acceso de fibra óptica para conectarse a Internet. Los otros candidatos regionales serían mercados que cuenten con localidades que alberguen hogares con un alto poder adquisitivo o en las que haya una alta densidad de comercios que generen mucho tráfico.

Bajo estos parámetros los candidatos idóneos serían Argentina, Colombia, México, Costa Rica y varios estados independientes del Caribe como Aruba, Bahamas o Barbados. No incluyo Brasil porque en este país ya hay dos operadores ofreciendo de forma bastante acotada esta tecnología.

El impacto inmediato de LTE Avanzado es crear una increíble presión a los prestadores de servicio de Internet para mejorar exponencialmente sus velocidades de conexión por medio de cobre, fibra o microonda a ofertas comparables con las que ahora el consumidor encontrará en esta tecnología móvil.

No obstante, no todo es color de rosa al momento de hablar de los posibles lanzamientos de LTE Avanzado en la región, pues no existe una disponibilidad de espectro generalizada que permita a los operadores de esos mercados designar una cantidad suficiente para de esta forma activar el carrier aggregation.

En el caso de México, tenemos a la red compartida que por mandato constitucional tiene que ofrecer servicios comerciales a más tardar el 31 de diciembre del 2018. Con su espectro continuo el socio privado podría utilizar carrier aggregation para incrementar las velocidades que ofrezca esta red. El resto de los operadores quedaría esperando las licitaciones del segundo dividendo digital, la subasta de espectro en 2,600 MHz, la oferta de bloques en 600 MHz y la paulatina limpieza de los bloques utilizados para ofrecer GSM por los distintos operadores.

Claro que con la red mayorista el socio privado obtiene unos 90 MHz, mientras que el carrier aggregation permite en estos momentos la utilización de hasta un máximo de 100 MHz de ancho de banda. Si no hay atrasos en el cronograma de adjudicación de espectro para los próximos cinco años en México podríamos encontrarnos con una realidad en la que los tres operadores móviles sí utilicen 100 MHz para su oferta de LTE Avanzado, superando el total de la red mayorista. Simples posibilidades.

 

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