Un nuevo ingrediente

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Federico González Luna Bueno
El Financiero

No cabe duda que cada cabeza es un mundo. Megacable, uno de los concesionarios de la banda de 2.5 GHz, acaba de anunciar que en caso de que el gobierno federal decida finalmente rescatar esa banda, no se opondrá a ello y solamente esperará la justa indemnización.

El anuncio fue hecho por el presidente de Megacable, empresa que cuenta con una concesión en la banda de 2.5 GHz con cobertura en Ciudad Juárez, donde tiene una base de 17 mil suscriptores.

Las declaraciones del presidente de Megacable hacen ver que la empresa ha tomado su decisión con base en razones prácticas y de negocios: porque considera que difícilmente ganará un juicio de amparo en que supone existen razones de interés público en el actuar de la SCT, y porque la incertidumbre generada por la decisión de la propia SCT ha desincentivado nuevas inversiones y captar nuevos suscriptores.

Considerando que Megacable es la empresa de televisión por cable más grande del país, cuya base de suscriptores de televisión, Internet y telefonía supera los 3.2 millones de clientes, y que se trata también de una empresa muy cuidadosa en sus políticas de comunicación, el anuncio realizado indiscutiblemente debe tenerse presente y seguramente sentará precedentes a favor y en contra de la decisión emprendida por el gobierno federal.

De entrada, Megacable ha considerado que una justa indemnización debería rondar los 500 dólares por suscriptor, lo que en el caso de Ciudad Juárez equivale a 8.5 millones de dólares. La forma en que la empresa ha fijado el valor de su concesión es toda pragmática, pues ha llegado a ese número considerando el valor actual de mercado de un suscriptor de televisión restringida en México, así como el EBITDA particular de esa empresa (aproximadamente cinco veces por suscriptor).

Así de sencillo, ni más ni menos. Para la empresa ha sido irrelevante cualquier uso potencial de la banda de 2.5 GHz, y sus actuales o futuros desarrollos tecnológicos. Lo importante es su capacidad de generación de ingresos, de hacer negocio.

Uno de los efectos indirectos más importantes de las declaraciones de Megacable es que al mismo tiempo que ha propuesto un valor para el rescate de su concesión, también lo ha propuesto para el resto al resto de las concesiones de la banda de 2.5 GHz.

Según la SCT, actualmente existen 200 mil suscriptores en la banda de 2.5 GHz, lo cual significaría que, a números de Megacable, el valor de todas las concesiones sería de cien millones de dólares. Este número es incómodo para todos e increíblemente polémico, tanto para los concesionarios actuales, en cuanto al valor de indemnización que podrían pedir al gobierno federal, como para este mismo, pues hace parecer irrisorio el valor exigido de 26 mil millones de pesos para autorizar la prórroga de las concesiones al principal concesionario de esta banda en el país.

En cualquier escenario se tiene un nuevo ingrediente en todo este asunto de la banda de 2.5, a partir de una declaración/propuesta lógica en sí misma que ha formulado Megacable, que indiscutiblemente volverá a estar presente, para bien o para mal, en el futuro.

Una de vaqueros. Un tema que vale la pena comentar, aunque sea brevemente, es el de los pagos que ha hecho la Cofetel para aparecer dentro de la trama de las historietas de El Libro Vaquero. Desconozco por completo si desde el punto de vista publicitario es correcta la estrategia, pero sí estoy cierto de que la oferta masiva que hace la Cofetel en esa publicación, la de que se resolverán las deficiencias en los servicios de telecomunicaciones a partir de la denuncia que se formule en el portal MiCofetel, es imposible de cumplir, empezando por el hecho de que no cuenta con las facultades reglamentarias para ello. Creo que es válido acudir a los medios masivos para informar a la población, pero ello debe hacerse responsablemente; se corre el riesgo de únicamente sembrar la desconfianza y el descrédito masivo, lo que es muy grave.

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