Concentración Disney-Fox: riesgos

0

2019-02-06

En días recientes, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) autorizó la compra de 21st Century Fox (Fox) por parte de The Walt Disney Company (Disney). Dicho así suena ajeno a nosotros y podría pensarse que tal concentración no tiene mayores repercusiones para los mexicanos, pero no es así. Cabe recordar que Disney es la empresa de entretenimiento más grande del mundo y sus contenidos van desde Mickey Mouse hasta los superhéroes de Marvel, como el Hombre Araña o Hulk, pasando por la saga de Star Wars y los canales de ESPN. Por su parte, Fox es dueña de estudios de cine y decenas de canales de televisión con contenidos tan relevantes como los Simpson, National Geographic o las exclusivas de Fox Sports. Si usted junta en su memoria simultáneamente a Mickey Mouse, el Pato Donald, el Hombre Araña, Hulk, los X Men, los Simpson, National Geographic y todas las exclusivas deportivas de ESPN y Fox Sports, se dará cuenta del tamaño de monstruo en que se convertirá Disney al comprar a su principal competidor a nivel mundial.

La compra de Fox por parte de Disney fue aprobada por los accionistas de ambas empresas en julio de 2018. Por supuesto, la adquisición se encuentra sujeta a la autorización de los reguladores de competencia en prácticamente todo el mundo, y México, claro está, no es la excepción. En Estados Unidos, la autoridad sujetó la concentración al cumplimiento de ciertas condiciones, principalmente la venta por parte de Fox de muchos de sus canales deportivos antes de que pueda ser adquirida por Disney. Esto hace sentido si ponemos atención en el hecho de que los canales de ESPN y Fox Sports, junto con las exclusividades que ya tienen respecto de muchos eventos y torneos deportivos, serían controlados por una sola empresa cuando antes eran fuertes competidores entre sí.

En el caso de la Unión Europea la operación fue condicionada a la desincorporación de varios canales de contenido histórico, cultural y educativo. En Europa prevaleció la protección a la identidad cultural sobre cualquier criterio mercantilista. Por su parte, en Brasil, aunque el Conselho Administrativo de Defesa Econômica lleva siete meses analizando el caso, dada su complejidad, ha pospuesto su resolución hasta marzo de este año.

Como decía al principio, en México la Cofece ya aprobó la transacción, aunque sólo lo hizo para aquellos mercados en los que es competente, como son la distribución de películas en los cines o en DVD, así como para mercancías diversas, como los juguetes de Star Wars, Marvel o los Simpson, entre otros. Me parece bastante claro que en esos mercados no hay un problema de competencia que deba ser prevenido. Caso muy distinto es el de la distribución de contenidos audiovisuales a través de redes públicas de telecomunicaciones o Internet, que actualmente está siendo analizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

No hay duda de que los canales de Disney-Fox figuran entre los más relevantes de la televisión de paga en México y que ambas empresas están en proceso de migrar sus contenidos más exitosos a canales Premium que se contratarán por separado o a sus propias plataformas de distribución por Internet, que cobrarán una suscripción mensual. Por ello, el IFT deberá hacer un análisis minucioso de cada segmento de mercado, tanto por la plataforma de distribución (televisión de paga u OTTs) como por el tipo de contenido: programación cultural, histórica, infantil o deportiva. En este último caso, en México ESPN de Disney tiene seis canales dedicados exclusivamente a deportes y Fox Sports tiene cuatro, todos ellos con mucho contenido deportivo en exclusiva. Al actuar en conjunto y coordinadamente, Disney-Fox, que antes competían, tendrán la posibilidad de acaparar las exclusivas de contenidos deportivos, desplazar a la competencia y restringir el acceso a sus contenidos.

Más allá de sus atribuciones en competencia económica, el IFT está obligado a fomentar la pluralidad y el respeto a los derechos de las audiencias. Debe ser cuidadoso e imponer condiciones para que contenidos relevantes para el público, como el futbol y otros deportes, estén disponibles en todas las plataformas y no se conviertan en contenidos de élite que impliquen una carga económica adicional para las familias mexicanas.

Compartir.

Acerca del Autor

Author Image