El peculado de Mony de Swaan

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Gerardo Soria

El Economista

El presidente de la Cofetel usa recursos públicos para un servicio personal, como lo es su defensa legal ante las acusaciones que enfrenta por influyentismo.

Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), está convencido de que repetir una mentira 100 veces la transforma en verdad.

La semana pasada, durante su comparecencia ante el Congreso de la Unión para explicar la triangulación de recursos en favor de sus amigos mediante la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y la duplicidad entre los supuestos servicios prestados por ésta y aquellos prestados por Enapsys México, repitió una y otra vez que todo había sido legal y que él no responde por la información proporcionada por la UAEM y que lo desmiente. Que todas las explicaciones estaban en su informe de 13,000 páginas. Todo el jueves y el viernes siguió repitiendo la misma mentira en cuanto medio de comunicación tuvo a su alcance. Esta semana haré públicos los documentos que he obtenido vía transparencia y que acreditan su participación dolosa en este mecanismo de triangulación.

Pero De Swaan no sólo miente en el caso de la UAEM. Lo hace en todo aquello que lo compromete y desnuda ante el escrutinio público. Se jacta de presidir una de las instituciones más transparentes del Estado Mexicano cuando lo único que hace es mentir descaradamente.

El 23 de mayo del 2012, publiqué en este mismo espacio que abogados contratados y pagados por la Cofetel, con cargo al erario público, llevaban la defensa y representación personal de Mony de Swaan ante la Procuraduría General de la República (PGR), concretamente en la averiguación previa por ejercicio indebido del servicio público número AP/PGR/UEIDCSPCAJ/SP/M-XIII/126/2010 ante la Mesa XVI de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos y contra la Administración de Justicia.

Mi artículo tuvo como fuente el `Informe de Actividades`, presentado a la Cofetel por el licenciado Gonzalo Aguilar Zinser, el 10 de febrero del 2012, en el que además del asunto arriba mencionado se indica también la representación y defensa personal de Mony de Swaan en la averiguación número AC/PGR/UEIDCSPCAJ/SP/M-XVI/7/201 ante la Mesa XVI de la misma fiscalía. Este asunto se refiere a los contratos que por asignación directa otorgó Mony de Swaan a su amigo y casero Peter Bauer y que fueron hechos del conocimiento público por Reuters en diciembre del 2011.

Copia del informe del Bufete Aguilar Zinser me fue hecha llegar en mayo del 2012 por un legislador de la República. Ante el afán de Mony de Swaan por convertir sus corruptelas en martirio, el 18 de diciembre del 2012 solicitamos a la Cofetel, vía transparencia, lo siguiente: `Me informe:

(i) quiénes de las personas que se mencionan a continuación prestaron y/o prestan servicios personales a miembros de esa H. Comisión: […] Gonzalo Aguilar Zinser […]`.

A esta simple pregunta, la Cofetel contestó, como siempre, con evasivas que ofenden la inteligencia de cualquiera:

`Se aclara que del total de las personas enlistadas se trata de proveedores o prestadores de servicios profesionales, no personales`.

En la lista aparece el licenciado Aguilar Zinser.

Esta chicanera respuesta demuestra la `transparencia` con que se conduce el señor De Swaan, pretendiendo diferenciar entre servicios profesionales y servicios personales, cuando la pregunta que se le hizo fue muy clara: quiénes de las personas listadas prestaron y/o prestan servicios personales a miembros de la Cofetel.

Las instituciones no cometen delitos, son los individuos los que lo hacen. En los dos casos mencionados, el indiciado es Mony de Swaan en lo personal, no la Cofetel. Entonces, ¿por qué es la Cofetel la que paga su defensa?

Al efecto, el Código Penal Federal establece, a la letra: `Comete el delito de peculado:

`I. Todo servidor público que para usos propios o ajenos distraiga de su objeto dinero, valores, fincas o cualquier otra cosa perteneciente al Estado, al organismo descentralizado o a un particular, si por razón de su cargo los hubiere recibido en administración, en depósito o por otra causa […]`.

¿Por qué los que pagamos impuestos tenemos que pagar la defensa personal de funcionarios corruptos? ¿Por qué la Cofetel tiene que absorber íntegramente el costo de la defensa personal de Mony de Swaan? Es claro que el señor De Swaan es un hombre generoso… con el erario público.

 

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