32 años después

0

Parecería increíble que la fecha se repetiría 32 años después, pero la naturaleza no conoce de probabilidades. Desde el terremoto de 1985 se hizo evidente la solidaridad del pueblo mexicano.

Ha sido clara la preparación y capacitación de los cuerpos de emergencia de los distintos niveles de gobierno. La ayuda de las fuerzas armadas mexicanas ha sido eficiente y sostenida.

También hay que señalar la enorme solidaridad mostrada por la sociedad civil. Son miles de voluntarios listos para participar en lo que se necesite, centros de acopio organizados por vecinos, donativos de todo tipo. Ha sido una respuesta ciudadana que muestra el gran corazón de todos los mexicanos.

En la parte oficial, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha anunciado apoyos hasta por 9 mil millones de dólares del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), y el secretario José Antonio Meade considera replantear al Congreso el paquete fiscal de 2018, a efecto de incorporar los efectos de los sismos ocurridos.

Por otro lado, la respuesta de la iniciativa privada no se hizo esperar después del sismo. Los directivos de Facebook y Google donaron cada uno 1 millón de dólares a la Cruz Roja Mexicana. Y de las empresas nacionales también ha habido un apoyo oportuno y contundente.

Se constituyó el fideicomiso privado denominado Fuerza México. Este esfuerzo lo está coordinando el Consejo Coordinador Empresarial. La idea es concentrar los donativos en esta cuenta que serán deducibles de impuestos para personas físicas y morales. El dinero que se logre será focalizado para la reconstrucción de vivienda de la población afectada, haciendo una sinergia con el Gobierno federal.

Los operadores de telecomunicaciones mexicanos no se quedaron atrás. Telmex, Telcel, Telefónica, AT&T e Izzi están ofreciendo sus servicios de voz, datos y video de manera gratuita. Los esfuerzos de comunicación por parte de las televisoras y principales radiodifusoras han sido inagotables. Tanto Televisa, como TV Azteca e Imagen no han dejado de informar a la población.

Esperemos que pronto se restablezca la funcionalidad del país. Pero no puede pasar desapercibida la unidad y hermandad que ha aflorado por todos lados, con el único propósito de ayudar a los que lo necesitan. En estos momentos es cuando el país demuestra que tiene todo lo necesario para salir adelante ante cualquier reto.

En otro tema. Ya viene la licitación de la banda de 2.5 GHz para servicios móviles. Será un proceso muy peleado. Pero por el momento hay tregua entre todos los operadores de telecomunicaciones de México. Lo primero es dejar atrás la contingencia.

Compartir.

Acerca del Autor

Author Image