Subasta IFT 7

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2018-08-09

Las pasadas semanas se caracterizaron por diversos comentarios sobre el impacto que tendría en el mercado mexicano la entrega de espectro adicional para la oferta de servicios móviles. En esta ocasión, la licitación oficialmente denominada como IFT 7 entregaría un total de 120 MHz en las franja de espectro radioeléctrico de 2.5 GHz. De este total, un tercio sería para el desarrollo de sistemas TDD y los 80 MHz restantes para el despliegue de tecnologías FDD.

Como es de esperar y para no perder la costumbre, hubo todo tipo de comentarios que iban desde aquellos hechos emulando al Brujo Mayor al predecir una hecatombe total de un operador que por lo menos hasta el momento no se ha materializado. Otros, al mejor estilo Nostradamus, trataron sutilmente de prever consecuencias no gratas para la industria gracias a la concentración de espectro radioeléctrico en manos de un solo operador.

Finalmente, hubo quienes decidieron dibujar en el aire víctimas y victimarios al tratar de descifras (sin utilizar todos los costos) la cantidad total de inversión en la banda de 2.5 GHz que habría hecho cada jugador.

Yo como simple espectador quedaba fascinado ante cada aseveración, teniendo en cuenta la flexibilidad impuesta por las autoridades mexicanas para que los operadores que ganaron bloques de espectro en la subasta IFT 7 cumplan los requisitos de cobertura que le impone el gobierno en poblados que fluctúan entre 1,000 y 5,000 habitantes a nivel nacional.

No es lo mismo cumplir con esa meta utilizando cobertura propia ya desplegada en otra frecuencia de espectro, que desplegar infraestructura nueva o comprar capacidad de algún proveedor mayorista de capacidad. Aquí es preciso recalcar que no es lo mismo desplegar infraestructura utilizando la franja de 850 MHz que las frecuencias PCS, las AWS o la recién adquirida 2.5 GHz. Pero quienes anidan la verdad en sus manos tienen la ventaja de tener conexiones a un artefacto inalámbrico ideado por HG Wells que les permite conocer la realidad de manera atemporal.

Luego de la subasta leí alguno que otro comentario donde se equiparaba las redes FDD con las TDD. Pensé que el autor debería estar enamorado porque sólo en el amor y en la guerra todo es válido, hasta la desinformación. Para hacer la explicación corta, diré que las redes de FDD de LTE en todos los mercados de las Américas (sí, incluyo Canadá y los Estados Unidos) ofrecen servicios móviles a sus clientes. Mientras que las TDD de LTE son utilizadas para la oferta de servicios inalámbricos fijos en mercados como Argentina, Brasil y Colombia.

Lo anterior tiene implicaciones muy importantes pues aunque hay un gran número de dispositivos para ambos tipos de redes, la cantidad de teléfonos móviles tipo smartphones que existen para FDD es muy superior al que se podría encontrar para TDD. Lo mismo se podría decir de los dispositivos fijos que ya existen para trabajar con redes TDD, el número de éstos que hay para redes FDD es menor, pues la demanda realmente de estas redes no se ha centrado en esta parte del mundo en este tipo de servicios. Dicho esto, ambas tecnologías pueden ser utilizadas para servicios móviles o servicios fijos y la decisión final recae en la dirección estratégica de cualquier empresa que tenga la posibilidad de desplegar redes en ambos sistemas.

Para finalizar me gustaría resaltar el gran trabajo de las autoridades mexicanas en colocar espectro listo para ser utilizado en las manos de los operadores. En términos de cantidad, nadie en América Latina ha superado a México en los pasados tres años. Ya sólo queda ver cómo procede la asignación de espectro en la banda de 600 MHz a nivel local y observar cómo en Estados Unidos la FCC comienza a subastar bandas altas para 5G en sus procesos 101 (bloques de 425 MHz en 28 GHz) y 102 (bloques de 100 MHz en 24 GHz).

* José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC.

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