Menos tv satelital

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David Crow, Shannon Bond | Milenio | 24 Agosto 2015

Este año, un número récord de estadounidenses cancelaron sus suscripciones a las compañías de satélite.

Cuando 24 millones de espectadores encendieron el televisor para ver a Donald Trump enfrentarse a sus rivales en la carrera hacia la presidencia por parte del Partido Republicano, Fox News hizo historia en la televisión, pues registró una audiencia récord para una transmisión por cable no deportiva. Sin embargo, los que siguieron la justa política en las redes sociales tuvieron una queja común: a pesar de asociarse con Facebook para llevar a cabo el debate, Fox News hizo virtualmente imposible poder ver el evento en línea.

Los usuarios de Twitter compartieron enlaces con transmisiones en vivo ilegales, y criticaron el fracaso de la emisora para atender a los que “cortaron el cable” o a los “que nunca tuvieron cable”, las personas que cancelaron su suscripción para televisión de paga o que nunca se suscribieron a una.

La desconexión entre los impresionantes niveles de audiencia y la incredulidad de los espectadores jóvenes, conocedores de los medios, parecía apoyar la tesis central de las emisoras y los proveedores de televisión por cable: cortar el cable debe ser algo de moda para las élites que siguen las tendencias, pero todavía hace falta que afecte al “verdadero” romance que tiene Estados Unidos con la televisión.

A diferencia de los operadores de cable, las compañías de televisión satelital no pueden ofrecer conexión de banda ancha de alta velocidad, un elemento esencial para alguien que quiere ver servicios de streaming como Netflix o Hulu.

“Somos testigos de una rápida erosión de la competitividad de (la televisión) satelital”, dice Craig Moffett, analista de Moffett Hathanson. “En Estados Unidos la industria ya no crece y la dinámica cambió a favor del cable y a favor de la banda ancha”.

Los analistas estiman que Dish, uno de los dos grandes grupos de televisión satelital en EU, perdió 151 mil suscriptores en el segundo trimestre, frente a una pérdida de 44 mil hace un año. Charlie Ergen, presidente ejecutivo de Dish, dijo que espera que su operación de televisión de paga esté bajo presión, y trata de diversificarse con el lanzamiento de Sling TV y con la adquisición de decenas de miles de millones de dólares de espectro, las ondas que se necesitan para prestar servicios de telecomunicaciones inalámbricas.

“El mayor problema en el negocio lineal (de la televisión) es que la audiencia va a la baja. Los índices de publicidad van para abajo. Y todo el mundo quiere salir a la calle y decir que todavía ganan la misma cantidad de dinero”, dijo Ergen.

DirecTV, el grupo satelital que recientemente adquirió AT&T por 49 mil mdd, también tuvo el peor trimestre en su historia, registró pérdidas netas de clientes de 133 mil frente a 34 mil en el mismo periodo de 2014.

Para los operadores de cable, el panorama es mejor. Como dueño de NBC, la emisora, Comcast perdió en la última venta de acciones medios, pero su negocio de suscripción de cable tuvo un desempeño bastante bueno, ya que perdió 69 mil suscriptores en comparacióncon una pérdida de 144 mil el año pasado. Time Warner Cable perdió 43 mil suscriptores, frente a una pérdida de 147 mil el segundo trimestre de 2014.

Los analistas dicen que a las compañías de cable les va mejor debido a que sus clientes todavía quieren el servicio de televisión de paga y también quieren la banda ancha de alta velocidad, la cual se puede entregar vía cable, pero no a través de una antena de satélite.

Y aunque la industria del cable experimenta un dolor inmediato por el corte de cable, algunos predicen una situación ganar-ganar en el largo plazo. Cuando los clientes cancelen sus suscripciones de televisión de paga y se pasen a Netflix, HBO Now y otros servicios en línea, todavía tendrán la necesidad una conexión a internet de alta velocidad.

Cable One, un pequeño operador de Arizona, perdió 20% de su base de suscriptores de video en un año, mientras que aumentó sus ganancias y flujo de efectivo. “Los operadores más pequeños ya cruzaron el Rubicón”, dice Moffett. “Con el tiempo será lo mismo para todos”. En el segundo trimestre, Comcast cruzó el Rubicón por cuenta propia: ahora tiene más suscriptores de banda ancha que de video.

Aún así, Rich Greenfield, analista de BTIG Research, cree que empresas como Comcast y Time Warner Cable están menos optimistas sobre la pérdida de clientes de video. Tal vez el mayor riesgo para las empresas de cable es que los reguladores puedan bloquear sus intenciones de elevar los precios de banda ancha para compensar la pérdida de las utilidades de la televisión de paga. Actualmente, la economía de la televisión de paga es bastante simple: un cliente paga, por ejemplo, 80 dólares al mes. Cerca de la mitad se va para las emisoras por el contenido, mientras que los otros 40 dólares se van a la compañía de televisión de paga que lleva el contenido.

En el mundo de Netflix, Comcast y los demás todavía entregan el contenido, pero necesitan encontrar una nueva forma de que les paguen. Esto significa fuertes aumentos de precios para los clientes, aunque eso también puede enfrentar oposición.

“La verdadera pregunta es si pueden cobrar por la transmisión cuando el mismo video se entrega por la misma red, pero lo envía Netflix”, dice Moffett.

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