El apagón analógico supone un profundo cambio sociocultural: académica

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El apagón analógico –cabe reiterar- es el cese de emisión de señales analógicas para dar paso en su totalidad a las transmisiones en formato digital y éstas a su vez a la Televisión Digital Terrestre (TDT).

“Podemos considerar –valora la académica María Elena Meneses Rocha- que es un proceso técnico que enmarca una fecha histórica para el país”, a partir del cual se entra a un mundo digital.

No se trata sólo de una cuestión técnica, también supone un profundo cambio sociocultural, que implica nuevos caminos para México, al ser uno de los países donde más horas de televisión se ven al día.

La penetración de la televisión digital supera por mucho la de internet y puede ser estimada en 44.91 por ciento, al considerarse una población de 120 millones de personas y 53.9 millones de usuarios de internet, según el reciente estudio de la AMIPCI.

En la actualidad, existen 717 estaciones de televisión abierta, de las cuales 503 ya emiten señales digitales con una cobertura de 97 millones de habitantes, que corresponden al 86 por ciento de la población, del cual el 76 por ciento puede recibir al menos las señales de 4 canales de televisión digital.

Pero ¿qué representa este cambio? ¿qué repercusiones tiene?

Consultada por La Jornada, la investigadora del Instituto Tecnológico de Monterrey, ve en el “apagón analógico” diversas connotaciones y aspectos positivos como la recuperación del espectro.

En este contexto, la TDT ofrece una mejor calidad en imagen y audio, canales en alta definición (HD), mayor diversidad de contenidos y servicios digitales interactivos como elección de idioma y subtítulo, y una guía de programación.

Otra ventaja de la televisión digital es la multiprogramación, es decir, la distribución de más de un canal de programación en la misma línea de transmisión (por cada señal digital caben seis canales televisivos). Un ejemplo el Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional que cuenta ya con el 11.1 “Once TV” y el 11.2 “Once niños”.

Con la liberación del radioespectro aparece la banda de 700 Mhz, que será utilizada para crear la Red Compartida, la cual brinda las condiciones para una señal eficiente de internet y telefonía móvil en todo el país, de acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Entre los beneficios del “apagón”, Meneses Rocha destaca: amplía las posibilidades de comunicación más allá del duopolio televisivo (Televisa, TvAzteca), con lo cual se genera una mayor competencia en el sector.

Pero, con la oportunidad vienen los retos. De acuerdo con la investigadora, el primero es lograr un verdadero apagón analógico en el que todos los mexicanos reciban las señales digitales, sin que algunos sectores queden excluidos de las nuevas transmisiones. Otro reto es que el gobierno “cumpla cabalmente” con su compromiso de integrar a todos los actores sociales a los beneficios socioculturales del proceso.

Sin embargo, parece que las medidas oficiales para lograr esto no son suficientes.

El programa de la TDT tiene como objetivos propiciar el acceso de México a la Sociedad de Información y Conocimiento, favorecer el acceso a los mexicanos a los servicios de telecomunicaciones y contribuir al desarrollo social y a la igualdad de oportunidades entre la población.

Tras reducir la cifra original de 13.8 millones de aparatos digitales, el gobierno, a través de la SCT decidió entregar 9.7 millones de equipos a los hogares seleccionados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), que representan el 90 por ciento de los hogares de escasos recursos y casi la tercera parte de los 30 millones de hogares en el país.

La inversión que se realizó para este programa fue de 26 mil millones de pesos, según datos de la SCT.

En 2014, INEGI registró 14.5 millones de “telehogares” analógicos en el país, por lo que el programa TDT dejaría fuera aproximadamente a 4.5 millones de hogares de bajos recursos que deberían transitar por su cuenta a la señal digital.

Pero, de acuerdo con la consultoría Telconomía (http://telconomia.com/wordpress/wp-content/uploads/2015/08/TDT_MX-retos-ultima-faseVF.pdf), como los telehogares no son “unidades estáticas” el saldo de hogares de transición no asistida podría enmarcarse entre 1.5 y 2.5 millones.

En este tenor, por diferentes circunstancias cuatro de cada diez ciudadanos no están listos para el apagón analógico, según la última encuesta nacional en vivienda 2015 realizada por Parametría (http://www.parametria.com.mx/carta_parametrica.php?cp=4826).

Con respecto a la zona centro del país, el 7.5 por ciento de los hogares en estas entidades, es decir 300 mil hogares y un millón 200 mil personas se quedaron sin señal televisiva tras el apagón, según Ifetel. Éste es considerado “el más grande del mundo”(http://bit.ly/1Mkp219) con 28 estaciones televisivas en el Distrito Federal y en las entidades de Hidalgo, México, Puebla y Tlaxcala, que comenzarían a transmitir señales digitales, beneficiando así a 20.1 millones de personas, de acuerdo con el propio Ifetel.

Octavio Islas, investigador y director de la revista Razón y Palabra, subraya que la particular trascendencia del apagón en la zona centro del país radica en que incluye a la Ciudad de México, primera de las grandes capitales de América Latina en haber migrado a la televisión digital.

Como dijo el investigador de la Universidad Autonóma Metropolitana (UAM), Gabriel Sosa Plata en el blog Homozapping (http://bit.ly/1IcwOiV), a diferencia de otros ‘apagones’, este tendría relevancia histórica porque fue en la capital del país donde inició y se expandió la televisión en México y donde se ha concentrado la producción televisiva nacional.

México es el primer país en América Latina en consolidar el apagón analógico, sin embargo es el último miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en llevarlo a cabo, por lo cual se cual un gran paso para generar un nuevo panorama comunicativo en el país.

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