La Selección es de (y para) todos

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Una leyenda atribuye al jugador argentino Jorge Valdano las siguientes palabras: “el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”. Siguiendo esta línea, podemos decir que por noventa minutos la Selección Nacional de México (alias el Tri) se torna la cosa más importante de las cosas más importantes en el país. Por ello cualquier cosa que suceda con el Tri necesita ser analizado con gran atención.

El pasado 28 de septiembre el Agente Económico Preponderante en el sector de las Telecomunicaciones (AEP) junto con una empresa estadounidense de medios de comunicación enviaron un boletín de prensa donde anunciaban su intención de realizar una oferta económica a la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) por los derechos de transmisión de la Selección Mexicana de Fútbol.

Los detalles publicados de la oferta eran los siguientes:

– La propuesta pretendía hacerse de los derechos de transmisión del Tri femenil y masculino.

– Para el mercado de los Estados Unidos la oferta pretendía hacerse con los derechos de transmisión por televisión y vías digitales.

– Para el segundo mercado que correspondía a todos los países del mundo excepto México y Estados Unidos, la idea era hacerse con derechos para transmisión por vías digitales.

– La duración de los derechos adquiridos sería de dos ciclos mundialistas, es decir, ocho años.

En el mundo audiovisual de hoy los deportes, junto con las series son los contenidos más disputados entre las empresas de medios de comunicación pues los deportes son los eventos más seguidos por la audiencia y porque al transmitirse en vivo, atraen cantidades masivas de ojos hacia las pantallas. Para dar contexto, una empresa de medición de audiencias registró que el partido eliminatorio jugado por el Tri contra la selección de Panamá el pasado 1 de septiembre atrajo la atención de 7.6 millones de televidentes en las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey.

La propuesta del AEP y la televisora estadounidense no es inédita. Ya en 2013 este agente adquirió en solitario los derechos para transmitir por Latinoamérica los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia durante 2014 y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro durante 2016. En esa ocasión, de acuerdo con versiones periodísticas, el AEP pagó alrededor de 110 millones de dólares por los derechos de transmisión.

Hasta aquí esto sería un asunto meramente comercial sin mayor interés para los televidentes. Sin embargo, el involucramiento del AEP en la adquisición de los derechos de transmisión del Tri tenía preocupantes consecuencias. En primer lugar, aunque la propuesta para la adquisición de los derechos no incluía México, se abriría una puerta para que en algún tiempo hiciera una oferta para los derechos de transmisión en nuestro país.

Alguien diría, ¿cuál es el problema? De momento el AEP no proporciona servicios de televisión de paga debido a la regulación asimétrica impuesta por el IFT debido a la desproporcionada influencia del agente en el mercado nacional de telecomunicaciones. De hecho, el agente tiene prohibido adquirir estos contenidos:

– Partidos de la selección mexicana de futbol (categoría varonil mayor)

– Ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Verano

– Las ceremonias de inauguración y clausura, y los partidos de inauguración, cuartos de final, semifinales y final de la Copa Mundial de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA)

– Los partidos de la final del torneo de liga de primera división, organizados por la Federación Mexicana de Futbol, conocida comúnmente como la Liga MX

Si esta regulación fuese aligerada o incluso levantada por el IFT, el escenario estaría abierto para que el AEP pudiese hacer una oferta masiva de dinero por los derechos de transmisión en México para después proceder con lo que el equipo Chivas intentó hace algunos meses: poner los partidos de la selección detrás de una barrera que sólo podría ser franqueada previo pago. O mejor aún, hacer los partidos gratuitos… siempre y cuando la persona contratase sus servicios de telecomunicaciones, justo como hace hoy con sus servicios de video y audio en línea.

De hecho, este 18 de octubre se supo gracias a los medios de comunicación que el IFT decidió que la oferta del AEP de video en línea no constituye una práctica monopólica. A punta de decisiones regulatorias como esa y tácticas como la aparición de estudios que de manera “casual” apuntan a que es tiempo de abrir las puertas para que el preponderante ofrezca tv de paga en su red de telecomunicaciones, podrían abrir la puerta para que el Tri abandone las pantallas de todos y se conviertan en el coto exclusivo de una empresa que usará este patrimonio simbólico como palanca para acrecentar su poder.

El 29 de septiembre la federación anunció su rechazó la oferta del AEP y ratificó la relación de trabajo con las dos televisoras con quienes ha trabajado históricamente. Al final del comunicado donde la Asamblea de Dueños de la federación explicó su decisión el colectivo apuntó a un detalle revelador:

El acuerdo alcanzado permitirá que los juegos de la Selección Nacional sigan siendo disfrutados por millones de mexicanos de forma gratuita a través de su difusión por televisión abierta.

El Tri es de todos y es buena idea que así se mantenga.

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