¿Cómo queda la radio después de la licitación IFT-4?

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Con la publicación el pasado 22 de mayo del listado de quienes pagaron la contraprestación para para operar estaciones de radio adjudicadas en la licitación IFT-4, quedó concluida la parte medular del proceso. Sólo quedaría pendiente la firma de los títulos de concesión hacia finales de junio y la entrega del reporte de Contraloría Ciudadana, organización que fungió como testigo social de la licitación.

Queda en manos de los empresarios ganadores demostrar que la radio es un medio relevante en pleno siglo XXI, pero tendrán que sobrepasar escollos muy importantes.

1.- La radio en zonas “calientes”. Algunas de las estaciones estarán en regiones peligrosas para los medios de comunicación: en Michoacán se instalarán 20 estaciones, en Guerrero 8 y en Chihuahua 5. Se sabe que grupos del crimen organizado tienen interés en hacerse del control de medios de comunicación y una parte de los ataques a periodistas en el país buscan influir en la agenda de los medios. Los nuevos dueños de estaciones radiodifusoras tendrán que vérselas con esta situación.

2.- El mercado publicitario. En abril del año pasado la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) envió al IFT un documento analizando las prebases de la licitación IFT-4. En ese reporte la CIRT alertó que los ingresos de las estaciones de radio en el país varían enormemente, dependiendo de la localidad y las condiciones del mercado.

Una unidad económica (dedicada a la radio) en la Ciudad de México obtiene un ingreso anual por la prestación de servicios de alrededor de 40 millones de pesos, lo cual es más de tres veces lo registrado en el segundo lugar en cuanto a ganancias por unidad económica, que corresponde a la entidad de Durango, y más de cuatro veces lo registrado por el tercer lugar, Jalisco.

Los datos de los censos económicos de 2014 indican que las estaciones de radio en Chiapas obtienen alrededor de 600 mil pesos de ingresos anuales, en Hidalgo y Oaxaca rozan el millón de pesos mientras que en Guerrero llegan a 1.7 millones de pesos al año. Los nuevos radiodifusores encontrarán que el negocio tiene márgenes muy modestos de retorno… siempre y cuando logren afianzarse entre el público.

3.- La debilidad de los entrantes. Si quitamos del listado a Tecnoradio, quien no pagó las 37 concesiones que ganó, tendremos que 66 empresas y personas ganaron concesiones. De ellos, 27 serán “hombres – estación”, es decir, personas o empresas que sólo tienen una concesión. Estos hombres – estación es probable que tengan menor capital para invertir en la estación o cuentan con menores recursos para resistir los embates del mercado. En el nombre de algunos de estos concesionarios hay empresas de medios conocidas en sus regiones, pero también quienes parecen carecer de experiencia en este ramo. El segundo concesionario con más estaciones es una empresa dedicada al turismo.

4.- La competencia incompleta: Una gran promesa de la licitación radicaba en la posibilidad de abrir la competencia en capitales como Chetumal, Campeche, Querétaro y Cuernavaca, además de ciudades grandes como Acapulco. Sin embargo, tras el impago de Tecnoradio y otras empresas ganadoras como Promotora de Éxitos que no pagó dos concesiones que había ganado en el puerto guerrerense o Garro Radiodifusora, quien no pagó sendas concesiones en Puerto Vallarta y La Paz en Baja California Sur, atrasará la entrada de nuevos competidores, lo que deja abierta la puerta a que los competidores allí existentes se adapten comercialmente y les dificulten las cosas a los nuevos entrantes… cuando finalmente puedan llegar.

Por lo menos cinco capitales estatales (Chetumal, Campeche, Querétaro, Cuernavaca y Durango) e importantes ciudades del país como León, Cancún, Acapulco, Saltillo, Poza Rica, Ciudad del Carmen, Uruapan, Veracruz, verán la llegada de nuevas estaciones. Allí existen competidores quienes seguramente presentarán feroz competencia. Los grandes anunciantes suelen buscar mejores precios con las grandes cadenas de radio, mientras que los pequeños suelen tener relaciones de larga data con los pequeños empresarios de la zona. Algunos nuevos entrantes tendrán que empezar desde cero. Pasarán años antes de que estos nuevos radiodifusores comiencen a abrirse paso en mercados locales, siempre y cuando puedan aguantar las presiones de la nómina.

5.- ¿Y Tecnoradio? Las 37 concesiones ganadas por Tecnoradio estaban en ciudades medianas como Apatzingán, Salina Cruz, Tequisquiapan y Chilpancingo. Ahora quedan en un limbo. Las bases no son muy específicas sobre cómo proceder en caso de impago y sólo se considera el cobro de la garantía de seriedad, que en el caso de Tecnoradio fue de más de 40 millones de pesos. El IFT podrá ofrecer estas frecuencias a quienes quedaron detrás en la licitación, aunque quizá los postores ya no quieran participar. Otra opción sería incluirlas en una próxima licitación junto con otras 19 concesiones en localidades como Jerez, Ahuacatlán y San Miguel de Allende, donde empresas como Información y Cultura Ascendente y Torres Corporativo Radio no liquidaron el monto ganador. El problema es que pasará un tiempo antes que este tema quede plenamente resuelto y por lo pronto, las ciudades que iban a ser beneficiadas quedarán en el limbo.

Eso sin contar que el IFT deberá dar explicaciones por su pasividad ante Tecnoradio, quien por cierto deberá responder demandas por haber procedido contra lo indicado por las bases de licitación. Ni más ni menos.

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